Redacción EL ARGENTINO
Trabajadores de la salud de la ciudad denuncian salarios por debajo de la línea de pobreza, falta de reconocimiento profesional y ausencia de pase a planta permanente. La protesta se visibiliza con un acampe y acciones comunitarias que buscan concientizar sobre la crisis del sistema sanitario.
Con salarios congelados, puestos vacantes sin nombramiento y ausencia de reconocimiento profesional, los trabajadores y las trabajadoras de enfermería decidieron organizar un acampe el próximo 13 de febrero, de 8 a 22 horas, en el que se realizarán actividades de concientización y controles gratuitos para la comunidad.
“Los salarios están por debajo de la línea de pobreza”
Lucía Almada, enfermera del Hospital, explicó la situación del sector: “Los trabajadores de enfermería y del equipo de salud de la ciudad atravesamos una situación crítica que nos llevó a iniciar un plan de lucha para visibilizar la profunda precarización laboral que padecemos desde hace tiempo, con movilizaciones y abrazo simbólico”.
En relación a la problemática salarial, Almada mencionó: “Los salarios del sector se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Hace 10 meses que no recibimos aumento, estamos con un básico de 267 mil sin alcanzar a cubrir la canasta básica, pese a la alta responsabilidad que implica el cuidado de la salud de la comunidad.”
La enfermera detalló, además, que la protesta no afectará la atención de los pacientes: “El acampe se desarrollará sin abandonar los servicios ni afectar la atención, ya que la protesta se lleva adelante en horas de descanso del personal. El objetivo es dialogar con la población y dejar en claro que la lucha no es solo por mejores salarios, sino también por una salud pública de calidad”
“Hace ocho años sigo en puesto vacante”
Soraya Barboza, otra de las trabajadoras autoconvocadas, remarcó que la problemática excede lo salarial y se vincula con la falta de estabilidad laboral: “Iniciamos esta lucha sin bandería ni color político y gremial, es importante aclarar esto. Teniendo en cuenta que nos acompaña mucha gente. Por ejemplo, los médicos siempre nos apoyan en la lucha, ellos saben lo mal paga que está la enfermería y que no hay nombramientos en planta hace años. Parte de las chicas de maestranza, parte de la administración, mucha gente que trabaja en el Hospital también nos apoyan”.
La situación se repite en distintos sectores del hospital, como relató Barboza: “Hay gente de 10 años y más en la misma condición. Yo misma llevo 8 años y todavía sigo en puesto vacante.”
Soraya explicó la diferencia entre suplentes y puestos vacantes: “Los puestos vacantes son suplentes que esperamos el nombramiento. La diferencia es que no figurás en el padrón de suplentes, sino que pasás a esperar el puesto que dejó el personal que se jubiló. Es un reclamo legítimo que tenemos hace muchos años. Yo trabajo en clínica: de los 28 enfermeros solo dos son planta, la jefa y la subjefa. Todos los demás somos puestos vacantes.”
Un reclamo que busca dignidad y calidad en la salud pública
El colectivo de enfermería autoconvocada reclama la apertura inmediata de paritarias, la recomposición salarial, el reconocimiento de las especialidades y el pago de extras adeudados. La consigna que atraviesa la protesta es clara: “Defender a quienes cuidan es defender la salud pública”.
Martes y miércoles salen por las calles y comercios a repartir folletos: “Por la mañana repartimos folletos en todo el hospital y vamos a salir por la tarde a pegarlos en diferentes partes de la ciudad”, concluyó Barboza.
Los trabajadores advierten que no puede sostenerse un sistema sanitario fuerte con empleados empobrecidos y sin derechos laborales básicos. Por eso convocan a toda la comunidad de Gualeguaychú a acompañar la medida, entendiendo que el reclamo es justo y necesario para garantizar condiciones dignas de trabajo y una atención segura y humana para todos.