El oficialismo logró el aval de la UCR y los representantes de las provincias de Tucumán, Misiones y San Juan. El Pro, el MID y un bullrichista que integra Provincias Unidas firmaron en disidencia.
Redacción EL ARGENTINO
Este jueves 19 de febrero se debatirá en la Cámara de Diputados el proyecto de ley de la reforma laboral. Aunque la negociación fue álgida desde el comienzo, luego de recibir la media sanción en el Senado las discusiones se pusieron aún más tensas.
En la reunión de comisión del miércoles, hasta las 17 se escucharon los discursos de los invitados externos, como representantes de sindicatos de distintas organizaciones gremiales, abogados laboristas y representantes empresariales, que fueron a dar su opinión de la reforma. Luego comenzaron las exposiciones de los legisladores que debatirán la ley en el recinto.
Además del famoso artículo 44, que se confirmó que será eliminado, existen otros puntos sobre los que no se conoció un acuerdo cerrado.
El dictamen de mayoría alcanzó 44 firmas que salieron de La Libertad Avanza, la Unión Cívica Radical, Innovación Federal, Producción y Trabajo e Independencia. También acompañaron los vocales del Pro, el MID y el rionegrino Sergio Capozzi de Provincias Unidas, pero en disidencia debido a su intención de incorporar la posibilidad de pagar salarios a través de billeteras virtuales.
Por su parte, hubo otros dictámenes alternativos: Unión por la Patria presentó uno con 29 firmas; hubo otro de Nicolás Massot de Encuentro Federal; y uno más de Mónica Frade de la Coalición Cívica. Por el rechazo, el Frente de Izquierda elevó un despacho con firma de Néstor Pitrola, vocal de la Comisión de Legislación del Trabajo.
Un punto muy cuestionado por la oposición es el nuevo sistema de indemnizaciones. Se propone un régimen opcional para reemplazar la indemnización tradicional por despido. En lugar de pagar una suma elevada al final de la relación laboral, el empleador haría aportes periódicos a un fondo durante la vigencia del contrato. El sistema tiene por objetivo reducir el “costo de despido”, según el Gobierno y es similar al que ya funciona en UOCRA. Sin embargo, los sindicatos apuntan que el monto final de los resarcimientos podría ser menor al que se paga actualmente.
Por otro lado, el Gobierno presentó en la “modernización” un proyecto de banco de horas, el cual habilita un esquema de compensación en el que las horas extra no se pagan aparte, sino que pueden ser acumuladas y compensadas con días de descanso, además de que las jornadas podrían extenderse. El supuesto objetivo es la mayor flexibilidad y adaptación a los picos de producción. Igualmente, los opositores advierten que podría haber un desbalance en la negociación de ese tiempo extra, lo que pondría a los empleados en riesgo de jornadas muy extensas y sin pagos que lo retribuyan.