Tras el cierre del sanatorio AGOS, un grupo de empleados decidió sostener sus puestos de trabajo y conformó una cooperativa de trabajo y le otorgó el nombre del recordado “curita gaucho”. El 13 de febrero de 2017, el Sanatorio Luis Jeannot Sueyro abrió sus puertas a la comunidad de Gualeguaychú.
Redacción EL ARGENTINO
La Cooperativa de Trabajo de Medicina Asistencial Integrada Luis Jeannot Sueyro cumplió el 13 de febrero nueve años desde su reinicio como cooperativa de trabajo en Gualeguaychú. Este aniversario no solo celebra la continuidad de un proyecto sanitario único en la región, sino también el esfuerzo de sus trabajadores, que supieron transformar la adversidad en oportunidad y sostener un servicio esencial para la comunidad.
El origen y la transformación
La historia de la cooperativa está marcada por la crisis del ex sanatorio AGOS. Ante el cierre y la incertidumbre, un grupo de profesionales y empleados decidió organizarse para preservar la atención médica en la ciudad. Así nació la cooperativa, bautizada con el nombre del Padre Luis Jeannot Sueyro, figura emblemática de Gualeguaychú, recordado por su compromiso social y su incansable labor pastoral en favor de los más necesitados.
El reinicio como cooperativa en 2017 fue un acto de resiliencia: médicos, enfermeros, administrativos y técnicos se unieron bajo un mismo objetivo, garantizar la continuidad de la atención sanitaria. Con más de cincuenta trabajadores, la entidad se convirtió en la primera cooperativa de salud de la región, un modelo que combina profesionalismo con gestión solidaria.
El esfuerzo colectivo
Durante estos nueve años, la cooperativa enfrentó desafíos económicos, tecnológicos y organizativos. Sin embargo, el compromiso de sus integrantes permitió sostener guardias médicas las 24 horas, internación y consultorios externos. La apuesta fue clara: brindar un servicio cercano, humanizado y de calidad, financiado de manera privada pero con fuerte arraigo comunitario.
Desde la entidad destacaron que cada logro fue fruto del esfuerzo compartido. La cooperativa no solo preservó puestos de trabajo, sino que también consolidó un espacio de salud que hoy es referencia en Gualeguaychú.
El nombre de la cooperativa es un homenaje al Padre Luis Jeannot Sueyro, sacerdote que dejó una huella profunda en la ciudad. Su recuerdo sigue siendo inspiración para los trabajadores, que ven en su figura un símbolo de entrega y compromiso social. La cooperativa busca honrar ese legado con cada servicio brindado, manteniendo viva la idea de que la salud es un derecho y que la solidaridad puede ser motor de transformación.
A nueve años de su reinicio, la cooperativa celebra su aniversario con orgullo y gratitud. El camino recorrido demuestra que la unión de los trabajadores puede sostener proyectos vitales para la comunidad. El desafío hacia adelante es seguir creciendo, incorporar nuevas tecnologías y ampliar la oferta de servicios, siempre con la misma premisa: poner la salud de Gualeguaychú en el centro de la gestión.