Más de un millón de turistas viajaron por el país en el fin de semana largo del Día del Trabajador, con un gasto total de $235 mil millones. En Entre Ríos, la actividad fue heterogénea y de bajo nivel, con excepciones en ciudades que ofrecieron eventos deportivos y culturales.
Redacción EL ARGENTINO
El feriado por el Día del Trabajador movilizó a 1,1 millones de turistas en todo el país, aunque con estadías más cortas y un consumo más moderado. Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el impacto económico alcanzó los $235.008 millones, concentrado en gastos básicos como transporte, alojamiento y alimentos.
En Entre Ríos, el movimiento turístico fue dispar y en general de bajo nivel, condicionado por la cercanía con Semana Santa y el contexto económico.
Eventos y termas sostuvieron la actividad entrerriana
La provincia mostró un panorama heterogéneo. Concordia fue la gran excepción, con ocupación plena gracias a la fecha del TC2000 en el autódromo. En otras localidades, la actividad se sostuvo a partir de propuestas culturales, deportivas y gastronómicas. Se destacaron el Rally Entrerriano en Crespo, el Campeonato de Karting en La Paz, ferias de emprendedores en San José y Villa Elisa, y actividades en espacios termales como Chajarí y Federación, que volvieron a posicionarse como atractivos centrales del otoño.
También hubo propuestas de turismo activo y naturaleza, como cicloturismo en Rosario del Tala, trekking en Colón y observación de aves en Concepción del Uruguay. Paraná ofreció ferias gastronómicas y recorridos guiados, mientras que Colón y Villa Elisa sumaron circuitos históricos y experiencias de turismo rural y de bienestar.
En Gualeguaychú las reservas superaron el 70%, posicionándose como uno de los destinos con mejor desempeño relativo dentro de la provincia con el recital de La Renga. Colón, en cambio, registró un 45% de ocupación promedio, con hoteles y apart al 60%.
El turismo termal se mantuvo como producto estrella, especialmente en establecimientos orientados a contingentes.
El balance general mostró que, aunque Entre Ríos no alcanzó niveles altos de ocupación, los eventos y las termas lograron sostener la actividad en un contexto de menor consumo y estadías más breves.