Una familia misionera sufrió el robo de su camioneta en Playa Brava, Florianópolis. Sin documentación ni pertenencias, debieron pedir dinero para regresar al país. El hecho expuso la falta de seguridad en la zona y dejó un fuerte impacto económico y emocional.
Redacción EL ARGENTINO
Una familia argentina vivió momentos de extrema angustia durante sus vacaciones en Brasil, luego de que delincuentes robaran su camioneta en la zona de Playa Brava, en Florianópolis. El hecho ocurrió el jueves 8 y tuvo como principal damnificado a Alberto Blanco, oriundo de Misiones, quien viajaba junto a su esposa y sus hijos, con planes de regresar al país al día siguiente.
Según relató Blanco, cerca del mediodía estacionaron la camioneta en un predio privado, dialogaron con la propietaria y activaron la alarma antes de bajar a la playa. Pasaron allí toda la jornada y al regresar, alrededor de las 18 horas, se encontraron con el estacionamiento cerrado y vacío: el vehículo había desaparecido sin dejar rastros.
La camioneta contenía documentación personal, dinero y todas las pertenencias de la familia. La denuncia fue radicada en la Policía Civil de Praia Brava, pero hasta el momento no hubo avances concretos. La investigación se complicó porque el estacionamiento no cuenta con cámaras de seguridad, por lo que se intenta acceder a registros de edificios cercanos que podrían haber captado movimientos sospechosos.
Mientras aguardaban novedades, la familia debió alquilar un departamento más pequeño para permanecer en la zona. El viernes recibieron una Visa Provisoria y este lunes tenían previsto presentarse en el Consulado Argentino para solicitar asesoramiento legal y gestionar el acceso a las cámaras.
El viaje había comenzado el 30 de diciembre en Camboriú y continuó en Canasvieiras, donde ya habían intentado forzar la camioneta días antes. Finalmente, el robo se concretó en Playa Brava. Para poder regresar a la Argentina, Blanco debió pedir dinero a conocidos y afrontar el costo de los pasajes para los cuatro integrantes de la familia.
El vehículo robado, una Toyota Hilux SRX 4×4 automática modelo 2020, color blanco, dominio AE 023 RQ, está valuado en unos 50 millones de pesos. El hecho, aún impune, dejó a la familia varada y expuso la vulnerabilidad de los turistas frente a la inseguridad en las playas brasileñas.