Norberto Rosales fue trasladado desde la Unidad Penal 9 de Gualeguaychú a La Paz para hacer frente al juicio que comienza este martes y hasta el 6 de marzo por el crimen del ex juez de Paz de Bovril, Roberto Cura.
Redacción EL ARGENTINO
La víctima tenía 82 años cuando fue asesinado a golpes el 23 de abril de 2024, y se presume que el crimen fue para tapar un robo. El imputado es Norberto Miguel Rosales, de 68 años, un jubilado que hacía trabajos de construcción, nacido en Lincoln, Buenos Aires, pero domiciliado en Bovril, donde alquilaba una casa calle Alberdi.
A Rosales se le imputa haber ingresado por el patio de la vivienda habitada por Cura y su esposa, con la intención de sustraer elementos de valor, pero fue sorprendido por la víctima y en su afán de no ser reconocido, lo atacó a golpes de puño y patadas en distintas partes de su cuerpo, causándole “traumatismo craneoencefálico grave, lesiones contusas de distinta complejidad en cabeza y rostro, y extensa hemorragia sub-aracnoidea, lo cual determinó su muerte”.
Durante la Investigación Penal Preparatoria (IPP) hubo una intensa actividad de la querella y la defensa, que tuvieron varios contrapuntos durante el proceso. Uno de los más destacados fue que la defensora pidió la exclusión de una evidencia de cargo que la Policía halló en una hendija en la pared de la casa que alquilaba Rosales. Se trató de un papelito con datos del auto de la víctima. El pedido no prosperó.
Tampoco prosperó el pedido para que el juicio se realice en otra jurisdicción por el estado de conmoción social que generó en Bovril el violento crimen. El juez entendió que el debate no se realizaría en la localidad sino en La Paz, que es la ciudad cabecera del Departamento homónimo. No obstante, ante el razonamiento de la defensora, el juez dispuso excluir del jurado popular a los nativos de Bovril.
Cura fue hallado atado de pies y manos en el baño del quincho de su vivienda. Fue su esposa quien descubrió el cuerpo y avisó a la Policía.
En las primeras horas posteriores al homicidio fueron detenidos dos hombres que luego resultaron sobreseídos. La pesquisa avanzó y derivó en la detención de Norberto Rosales el 2 de mayo de 2024, en una vivienda de la zona de Bajada Grande, en Paraná.
De acuerdo a fuentes policiales, la captura se logró tras testimonios que indicaron que Rosales había solicitado ser trasladado a Paraná pocas horas después del crimen. La investigación determinó que el acusado se desplazó posteriormente por Rosario y la provincia de Buenos Aires, antes de regresar a Paraná, donde finalmente fue localizado en la zona costera de la Toma Vieja.
Rosales fue detenido el 2 de mayo en una vivienda en Bajada Grande, en Paraná. Hasta allí llegó la División Homicidios de la policía gracias al testimonio de dos personas que señalaron que el hombre pidió ser trasladado a Paraná. El viaje ocurrió horas después del crimen de Cura.
Tras la detención, la policía informó que "se pudo determinar que Rosales habría estado en Paraná y habría viajado a la ciudad de Rosario y luego a la Provincia de Buenos Aires, para luego regresar a la ciudad de Paraná, donde se pudo establecer el lugar donde se estaría resguardando, en el complejo de la Toma Vieja, zona costera".