El 73% de las víctimas fueron mujeres y el 47% de los casos ocurrió entre parejas o exparejas. Preocupa la presencia de menores entre las personas agresoras.
Redacción EL ARGENTINO
La violencia familiar mostró un preocupante incremento durante los primeros tres meses de 2025. La Oficina de Violencia Doméstica (OVD) reportó un alza del 9% en las denuncias recibidas en comparación con el mismo período del año anterior, alcanzando un total de 2.643 casos. Esto representa un promedio diario de 53 personas atendidas, en un contexto que expone la persistente y compleja trama de violencia dentro del ámbito doméstico.
En total, se registraron 3.331 víctimas, de las cuales el 73% fueron mujeres. El segmento predominante lo conformaron mujeres adultas de entre 18 y 59 años, que representaron el 52% del total. Les siguieron menores de edad (0 a 17 años), que abarcaron el 29% con una edad media de 9 años. Los hombres adultos representaron el 10% y las personas mayores de 60 años, el 9%.
Dentro del universo masculino de víctimas, se observó que más de la mitad (53%) eran menores de edad. En tanto, se identificaron también cuatro casos de personas con identidades de género no binarias, todas adultas entre 30 y 49 años.
En cuanto a las personas acusadas, 2.849 fueron señaladas como responsables de episodios de violencia. El 71% eran varones, con una edad promedio de 40 años, y un 54% de ellos tenía entre 22 y 49 años. Aunque los varones fueron mayoría en todos los rangos etarios, se detectaron 21 adolescentes de entre 14 y 17 años como agresores, una cifra que acentúa la urgencia de abordar la violencia desde edades tempranas.
Los datos socioeconómicos de las personas denunciadas también delinean un perfil crítico: el 38% no había completado la secundaria, el 30% estaba desempleado, el 31% presentaba problemas con el consumo de alcohol y el 29% con sustancias psicoactivas. Además, el 9% poseía armas y un 2% pertenecía a fuerzas de seguridad.
En cuanto al vínculo entre víctimas y agresores, el 47% correspondió a relaciones de pareja o expareja. En este segmento, el 74% eran relaciones finalizadas. Le siguieron los vínculos parentales (33%), familiares no directos (5%), hermanos (5%) y otros tipos de relaciones (10%).
La evaluación de riesgo de la OVD detectó violencia psicológica en el 95% de los casos, seguida por violencia simbólica y física (44%), ambiental (30%), económica o patrimonial (26%), social (8%), sexual (7%) y digital (4%). De las 566 personas que fueron examinadas por el equipo médico, 511 presentaban lesiones físicas.
La derivación judicial de estas denuncias también fue significativa: el 99% se remitió a la Justicia Nacional en lo Civil, el 68% a fueros penales porteños, el 12% a la Justicia Nacional en lo Criminal y Correccional y el 27% al Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los datos refuerzan la necesidad de sostener políticas públicas que fortalezcan la prevención, el acceso a la justicia y el acompañamiento integral de víctimas, en un escenario donde la violencia sigue encontrando lugar en los entornos más íntimos.