En medio de un alto acatamiento docente al paro organizado desde los gremios por reclamo en las mejoras salariales, la directora departamental de Escuelas, Marta Irazabal, y la viceintendenta Julieta Carrazza, realizaron el acto de inicio de clases.
Redacción EL ARGENTINO
La ceremonia se realizó en el patio de la Escuela de Educación Técnica N° 3 ante una buena presencia de alumnos que concurrieron al primer día de clases pese al paro docente dispuesto desde AGMER.
La directora departamental de Escuelas, Marta Irazábal, sostuvo que “la educación es una política del estado es una prioridad y por ello el estado es el responsable de brindar igualdad de oportunidades para todos y cada uno de nuestros alumnos”. Además, dejó un mensaje dirigido especialmente a los docentes: “Los chicos se pueden olvidar los temas, las fechas, los ejercicios, pero nunca se van a olvidar de aquel profesor que lo supo hacer importante”. Y agregó: “Educar no es solo ir y explicar un tema, educar es tocar vidas”.
Por su parte, la viceintendenta Julieta Carrazza expresó: “Cada comienzo de clase es una oportunidad de estar, de aprender y de construir sus propios sueños. Sabemos que educar no es tarea de un solo actor, sino una construcción colectiva. Renovar el compromiso con la educación significa trabajar de manera articulada, escuchar, acompañar y estar presentes. Porque cuando una comunidad apuesta a la educación, apuesta a su propio crecimiento”.
Uno de los momentos más especiales fue cuando Gabriel Hernández, además de interpretar las estrofas del Himno Nacional Argentino y la Marcha de Entre Ríos, compartió una canción de su autoría dedicada a la institución. Contó que la letra nació años atrás, durante un viaje a Paraná, y que la escribió pensando en la escuela. La interpretación despertó aplausos y reforzó el sentido de identidad de la comunidad educativa.
Luego, el rector Gustavo Moussou dio la bienvenida a los estudiantes y destacó el orgullo de iniciar un nuevo ciclo lectivo en una escuela técnica que forma profesionales. El acto cerró con un gesto que marcó el espíritu del primer día cuando el Escuadrón de Caballería de Exploración de Gualeguaychú aguardaba a los estudiantes con cocina de campaña y chocolate caliente, generando un espacio de encuentro y celebración en el inicio de clases.