En la previa de un nuevo aniversario de “Ni Una Menos”, ante las estadísticas registradas por la Fiscalía de Género, las tres funcionarias judiciales dialogaron sobre la magnitud de las denuncias, la eficacia de las medidas de protección y los cambios estructurales que aún reclama la sociedad.
Por Sandra Insaurralde
Se cumplen once años de la primera marcha. Fue el 3 de junio de 2015 cuando, bajo la consigna “Ni Una Menos”, miles de mujeres se movilizaron en todo el territorio nacional para exigir el fin de la violencia de género. En ese momento el detonante fue el femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años asesinada en Santa Fe.
Hoy, a más de una década de la histórica movilización, las cifras de la Fiscalía de Género de Gualeguaychú evidencian que la violencia hacia las mujeres sigue siendo un fenómeno persistente: fueron 416 las denuncias ingresadas en lo que va de 2026; 323 las medidas de protección; 52 las imputaciones y 16 las condenas.
El Argentino dialogó con las fiscales Carolina Costa, Eliana Ghiglione y Alejandra Montiel, quienes reflexionaron sobre el impacto del 3J, los desafíos de la Justicia y los cambios necesarios para fortalecer la lucha contra la violencia de género. “El 3J fue un hito en la historia del feminismo, desde lo institucional, las políticas públicas, y desde la forma de ver la educación sexual. Expuso la gravedad de un hecho que ya estaba instalado”, afirmó Ghiglione, quien subrayó la importancia de la creación de la Fiscalía Especializada en Género en Gualeguaychú a fines del 2022.
Para Costa, la fecha “no es solamente simbólica, en estos tiempos en que pareciera que la violencia de género ha disminuido, no es así. Lamentablemente, la violencia de género y contra las diversidades sigue plenamente vigente. El sistema machista no ha cambiado, la sociedad sigue siendo mayormente patriarcal y requiere de respuestas concretas del Estado y de la sociedad en su conjunto”.
En esta línea, la funcionaria dijo que “la violencia de género es un problema de Estado” y señaló que una vez hecha la denuncia “la fiscal tiene el deber de actuar y proteger a esa mujer”. Este trabajo se hace siguiendo los protocolos de la Procuración y de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), que permiten identificar factores de riesgo.
“Hay una mayor conciencia social desde las luchas”, aseguró, por su parte, Montiel. “La mujer se siente un poquito más protegida, pero nos encontramos con muchas mujeres que no se animan a denunciar o casos donde la denuncia llega tarde”.
Dificultades y desafíos
Las fiscales coincidieron en que los obstáculos son multifactoriales. Ghiglione explicó: “En una casa en la que coexisten patrones de violencia, una situación económica complicada, problemas de salud mental y de consumo se hace un combo para que se complique la protección de la víctima, y también para que se pueda llegar a un juicio”.
Montiel, en tanto, detalló el proceso de medidas: “Lo primero que hacemos son medidas inhibitorias, provisión de contacto y de acercamiento en un determinado radio. Además, el Botón de Alerta Personal (BAP) en el teléfono celular, que algunas tienen y otras no”.
Las fiscales compartieron también historias de resiliencia. Gracias al seguimiento constante de cada caso, el vínculo con las víctimas se sostiene en el tiempo, hasta que logran sentirse empoderadas. “En un caso de violencia, el hombre se quedó detenido. Ella –la víctima– comentó que a partir de esa medida y el proceso iniciado había empezado a tener otra vida. Su hijo había empezado a hablar y ella había conseguido trabajo”, contó Costa.
Consultadas sobre los cambios necesarios, Ghiglione señaló: “La falta de recursos hace que los turnos de asistencia psicológica sean muy a largo plazo. Necesitamos que las situaciones puedan ser abordadas en el momento”. En este sentido, Montiel aportó: “La violencia de género está atravesada por muchos factores. Los cambios se tienen que dar también desde lo institucional, la política y la educación”.
“Buscamos la aplicación de la ley, y que se sancione la conducta del agresor”, indicó Costa, y además aclaró “nosotros no hacemos prevención”.
Por último, las fiscales remarcaron la necesidad de incluir a los varones en el proceso. “Entendemos que también los hombres son víctimas del sistema patriarcal, entonces hay que tratarlos a ellos”, dijo Ghiglione, quien destacó la importancia de la Educación sexual Integral (ESI): “Es fundamental para entender un montón de cosas desde edades tempranas”.
“La violencia de género tiene que estar en las agendas políticas y tiene que estar en los medios de comunicación. Pese a la realidad de los números, se debe seguir luchando, para que la mujer pueda salir de esa situación de violencia, que el agresor sienta que la ley es un freno”, indicaron las funcionarias.