Por Germán Farabello
A 13 minutos de haber comenzado, la Comisión de Frente hizo su show frente al jurado de casa rosada, dónde una vez más mostraron que son unos de los conjuntos más consolidados de esta edición. Con muy buen nivel de energía, los bailarines desarrollaron su coreografía a la perfección, en tanto el actor Enzo Andrade interpretó a Aladín de manera precisa.
El acting que realiza como personaje principal funciona, en esta historia donde al encontrar la lámpara mágica en la Cueva de las Maravillas, da inicio a esta historia.
La carroza de apertura presenta una imponente escultura del genio, con un gran nivel de tallado y terminaciones, así como la cobra, que se potencia con efectos lumínicos y movimientos.
Los diseños de los vestuarios logran narrar la historia, dónde los genios que construyen el carnaval se ven plasmados en artistas del vestuario, las carrozas y la música.
Un punto sobresaliente es el nivel de confección y terminación que tienen los rojinegros, propuesta de Nicolás Collazo, a cargo del vestuario, de la mando del director artístico Gregorio Farina.
Del mismo modo, la escuadra de las bailarinas de abanicos blancos, tienen un desfile prolijo, ordenado y compacto.
La pareja de Portabanderas confirmada por Agustina Díaz y Gustavo Galante, son de lo más destacado de esta edición. Con gran talento, ambos llevan su insignia con destreza dancística.
Detrás de ellos, una de las mejores carrozas de esta edición logra impactar por su imponencia, obra del gran Adrián "Jeta" Ghiglia y su equipo. La propuesta muestra un elefante con movimientos propios, seguido de un fastuoso palacio completamente decorado con dorados, lámparas, columnas y cúpulas que recrean a la perfección la arquitectura de Oriente Medio.
El paso de la reina Mary Ann Morrison sobresale por la acertada decisión de iluminarla con artefactos instalados en el carro 2. Si vestuario está cuidado al detalle, al igual que su desfile enérgico, delicado y preciso.
El segundo bloque presenta un uso del color muy bien logrado, dónde el dorado es el hilo conductor, que se combina con naranjas, turquesas, amarillos, rosas y violetas.
Los destaques de Marí-Marí son exquisitos, tanto el dromedario que lleva en andas a Aladín como la lámpara que porta al genio, son funcionales, estéticos y muy bien logrados.
La banda Toque de Samba es la que mejor impacto genera en el público, algo que se genera a partir de la gran composición musical, las letras pegadizas, la adecuada armonización de voces y el plus de fusionar su propuesta con la Batería Aplanadora.
Se nota que tanto Martin Irigoyen a cargo de la banda como Emanuel "Mare" Fernández han logrado consolidar las melodías de manera conjunta. La pasista Rosario Sánchez vuelve a descollar en ritmo, presencia y alegría, interpretando la propuesta con gran profesionalismo.
Gran noche para Marí-Marí que se perfila como la gran competidora de esta edición. Quizás este sea el año donde vuelvan los festejos a calle España, siendo "Genios" la mejor comparsa que hayan presentado en los últimos años. Así lo demuestra la respuesta del público que vibró al paso de la supercampeona del Carnaval.