Redacción EL ARGENTINO
La discusión sobre la pobreza volvió a instalarse en la agenda nacional tras las declaraciones del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, en el Latam Economic Forum. Ambos coincidieron en destacar una reducción significativa, pero difirieron en la magnitud: Milei aseguró que 14 millones de argentinos dejaron de ser pobres, mientras que Caputo habló de 12 millones.
Según el INDEC, la pobreza alcanzó al 28,2% de la población en el segundo semestre de 2025, lo que equivale a 13,5 millones de personas. La cifra representa una baja interanual de casi diez puntos respecto de 2024. La indigencia también descendió, ubicándose en 6,3%. Sin embargo, especialistas advierten que la metodología utilizada para calcular las canastas básicas mantiene ponderaciones desactualizadas, lo que podría distorsionar la percepción de mejora.
Agustín Salvia, del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, señaló que “la gente deja de ser pobre porque puede pagar servicios, pero no porque tenga más capacidad de consumo”. Según su análisis, el peso creciente de tarifas y servicios en los hogares genera una caída estadística de la pobreza que no siempre refleja la situación real.
La contradicción entre las cifras oficiales y las declaraciones de los principales referentes del Gobierno abre un debate sobre cómo medir y comunicar la pobreza en Argentina. Mientras Milei y Caputo exhiben logros en la reducción de los índices, los datos técnicos y las advertencias de especialistas plantean que la mejora puede ser menos contundente de lo que sugieren los discursos.