Gualeguaychú

Animales perdidos y vecinos indignados: la pirotecnia sonora volvió a arruinar los festejos en Gualeguaychú

Redes sociales estalladas, denuncias sin respuesta y un teléfono oficial fuera de servicio. Se expuso que hubo durante los festejos de fin de año muchos animales perdidos y asustados en las calles como consecuencia de los fuegos artificiales sonoros.

Jueves, 1 de Enero de 2026, 19:19
Perros perdidos y refugiados por vecinos

Redacción EL ARGENTINO

Los festejos de fin de año en Gualeguaychú volvieron a estar atravesados por un problema que la comunidad denuncia desde hace años: el uso de pirotecnia sonora, pese a la prohibición vigente desde 2017. Durante la madrugada del 1° de enero, las redes sociales se llenaron de testimonios de rescatistas y vecinos que reportaron decenas de animales perdidos y asustados en distintos barrios de la ciudad.

 

 

Testimonios en primera persona

 

En grupos como Perros y Gatos Perdidos/Encontrados Gualeguaychú se multiplicaron las publicaciones de vecinos que encontraron animales desorientados en la vía pública, algunos ejemplos:

 

  • Calle Rucci: “Perro perdido encontrado. Se encuentra bien cuidado, por lo que se presume que tiene dueño. Está muy nervioso”.
  • Luis N. Palma y Ramírez: “Se encontró una perra Border Collie. La estamos reteniendo en nuestra casa, pero no podemos tenerla por mucho más tiempo”.
  • Gervasio Méndez 2200: “Perra hembra anciana, perdida y desorientada. Le cuesta mantener el equilibrio. Está muy asustada y cansada de caminar”.

 

Las imágenes compartidas muestran perros y gatos que escaparon de sus hogares por el miedo a los estruendos. “Decenas de avisos de animales corriendo asustados, y miles de vecinos que tienen cero respeto por la vida de otros”, denunciaron proteccionistas mientras insisten en el reclamo de sanciones efectivas y controles municipales.

 

“Perra hembra anciana, perdida y desorientada. Le cuesta mantener el equilibrio. Está muy asustada y cansada de caminar"

 

 

El reclamo colectivo fue ignorado

 

En diálogo con EL ARGENTINO, Mery Antúnez, referente de Provoín (Proteccionistas Voluntarios Independientes), fue contundente: “No tenemos datos de denuncia o multas que se hayan realizado, lo que sí tenemos constantemente son comentarios de que llaman y llaman al teléfono que dio la Municipalidad y no atienden. Eso es lo único que tenemos, pero la realidad es que la gente no encuentra respuesta”.

 

Días antes, padres de niños con condición del espectro autista y organizaciones proteccionistas habían advertido sobre los riesgos de la pirotecnia sonora, no solo para los animales sino también para personas con hipersensibilidad auditiva y problemáticas del neurodesarrollo. El llamado a la empatía y al cumplimiento de la normativa fue ignorado.

 

Antúnez recordó además que la marcha realizada días atrás tuvo una gran convocatoria: “Proteccionistas Unidos está conformado por Patitas, Provoín, La Casita, Amores Perros, El Refugio de Mario y el Refugio de Anita. Pero también nos acompañaron organizaciones sociales y ambientales: Aciverjus, la Asamblea Ambiental, el Foro Ambiental y, muy importante, Padres TEA. Incluso vinieron de refugios de Chaco y Buenos Aires. No fue solo un reclamo animalista, fue un reclamo colectivo”.

 

En este sentido, la referente cuestionó duramente la falta de campañas de concientización por parte del municipio: “La ordenanza N°12079 dice en su artículo 10 que el municipio debe promover campañas de educación y concientización. Eso no se hizo. Apenas unos posteos dos días antes de Navidad. Una campaña no surte efecto mágico de un día para el otro, necesita repetición y difusión. El municipio incumple su propia ordenanza”, aseguró a EL ARGENTINO.

 

Mery también subrayó el impacto en familias con hijos dentro del espectro autista: “Lo que sería lamentable es que las familias salgan a exponer lo que sucede cuando sus hijos entran en crisis por los estruendos. La falta de empatía es tremenda. No se puede festejar mientras hay personas y animales sufriendo. Es tristísimo, vamos para atrás en vez de evolucionar como sociedad. Y eso es responsabilidad del Estado, que no educa ni controla”.

 

Otra mascota que está esperando a su familia

 

La normativa y la contradicción

 

El Gobierno municipal había recordado en un comunicado la vigencia de la ordenanza N°12079, sancionada en 2016, que prohíbe el uso, fabricación y comercialización de artificios pirotécnicos en todo el ejido. La medida busca proteger la salud pública, el bienestar animal y el ambiente. Sin embargo, en la práctica, los estruendos se repitieron y el teléfono oficial para denuncias (423399) se encontraba fuera de servicio.

 

Desde Jefatura Departamental se informó que el operativo especial de prevención y seguridad durante año nuevo tuvo un “balance positivo”, con patrullajes y presencia activa en distintos puntos de la ciudad. No se mencionaron denuncias vinculadas al uso de pirotecnia.

 

No obstante, en redes sociales la percepción fue opuesta: indignación, enojo y reclamos por la falta de controles. “Arrancamos el 2026 con los inadaptados sociales que no saben festejar sin hacer mal al prójimo”, expresaron vecinos desde sus espacios proteccionistas.

 

La contradicción entre el discurso oficial y la experiencia ciudadana expone una deuda pendiente: garantizar que la normativa se cumpla y que las denuncias tengan respuesta efectiva. Mientras tanto, los grupos de rescate y vecinos siguen siendo quienes sostienen la contención frente a cada animal perdido, en un escenario que se repite año tras año.

 

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