Redacción EL ARGENTINO
La Agencia Internacional de Energía (AIE) lanzó una advertencia contundente: las reservas mundiales de petróleo se están reduciendo a un ritmo récord, en un contexto marcado por la guerra con Irán y las interrupciones sin precedentes en el suministro desde Medio Oriente.
Según el informe mensual de la entidad, las reservas globales se desplomaron en 246 millones de barriles entre marzo y abril, quedando en 7.900 millones de barriles. La extracción diaria de reservas durante abril fue equivalente al consumo combinado de países como Canadá y el Reino Unido, lo que da cuenta de la magnitud de la crisis.
La AIE señaló que las pérdidas más significativas se registran en el sector petroquímico, donde la escasez de petróleo y gas natural impacta en la producción de bienes esenciales como plásticos, fertilizantes y productos farmacéuticos. Este déficit repercute directamente en la industria y en la vida cotidiana, generando tensiones en las cadenas de suministro globales.
El estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de exportación de crudo, concentra las mayores interrupciones. Las pérdidas acumuladas ya superan los mil millones de barriles, lo que ha provocado un desplome de la demanda mundial. Empresas y hogares reducen su consumo en respuesta al aumento vertiginoso de los precios y a la menor disponibilidad de combustibles.
El sector aéreo también se ve afectado: el número de vuelos a nivel global se mantiene muy por debajo de los niveles normales, lo que contribuye a aliviar parcialmente la presión sobre el precio del combustible para aviones. Sin embargo, este insumo llegó a triplicar su valor tras la interrupción de las exportaciones de Medio Oriente.
“La rápida disminución de las reservas, en medio de las continuas interrupciones, podría presagiar futuros repuntes de precios”, advirtió la AIE en su reporte, citado por la cadena CNN y difundido por Noticias Argentinas. La agencia subrayó que la “destrucción de la demanda” está directamente vinculada al aumento vertiginoso de los precios desde el inicio del conflicto.
En este escenario, la AIE ajustó sus previsiones: estima que la demanda mundial de petróleo se ubicará en 104 millones de barriles diarios durante 2026, lo que representa 1,3 millones menos que su cálculo previo a la guerra.
La advertencia de la AIE refleja la fragilidad del mercado energético global y anticipa un panorama complejo para los próximos meses. La combinación de reservas en caída, precios en alza y sectores productivos afectados plantea un desafío para gobiernos, empresas y consumidores, que deberán adaptarse a un escenario de incertidumbre y tensión en el suministro de uno de los recursos más estratégicos del planeta.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas (NA)