Estados Unidos reclamó que el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz se restablezca de manera inmediata y sin cobros de peajes. La portavoz Karoline Leavitt confirmó que la apertura es condición indispensable para avanzar en las negociaciones previstas en Pakistán.
Redacción EL ARGENTINO
El estrecho de Ormuz, uno de los puntos más estratégicos para el comercio mundial de petróleo, volvió a ser eje de tensión entre Estados Unidos e Irán. La administración estadounidense exigió su reapertura inmediata y sin restricciones, en el marco de un complejo escenario diplomático y militar.
Washington condiciona el diálogo a la apertura del estrecho
La Casa Blanca aseguró que la reapertura del estrecho de Ormuz debe darse de manera inmediata y sin limitaciones, incluida la eliminación de cualquier tipo de peaje para el paso de embarcaciones. La portavoz presidencial Karoline Leavitt remarcó que el presidente Donald Trump exige que el tráfico marítimo se restablezca “sin restricciones, incluyendo cobros de peajes”, en línea con el mensaje transmitido por el propio mandatario en la noche anterior.
Leavitt explicó que la administración estadounidense recibió informes contradictorios desde Irán sobre el estado del estrecho, pero confirmó que el presidente fue informado de que el tránsito marítimo ya se encuentra restablecido, desmintiendo reportes de medios iraníes que apuntaban a un cierre. “Lo que se dice públicamente es diferente de lo que se nos transmite en privado”, señaló, agregando que se detectó “un aumento en el tráfico hoy”.
La portavoz subrayó que la apertura inmediata del estrecho y la entrega del uranio enriquecido iraní constituyen las principales demandas de la delegación estadounidense en las negociaciones que comenzarán en Islamabad. “Eso está en lo más alto de la lista de prioridades para los negociadores”, dijo, confirmando que el equipo viajará a Pakistán para iniciar conversaciones directas este sábado.
La presión militar, según la vocera, obligó a Irán a aceptar la apertura del estrecho y a presentar una propuesta “más razonable” para las negociaciones. Explicó que un primer plan de 10 puntos presentado por Teherán fue rechazado por la administración Trump por considerarlo “fundamentalmente inaceptable”, pero posteriormente se recibió una base de negociación “más realista”.
Respecto a la posibilidad de que Estados Unidos obtenga ingresos por el paso de barcos en el estrecho, Leavitt confirmó que es “una opción que el presidente ha planteado” y que se discutirá en las negociaciones, aunque reiteró que la prioridad inmediata es la apertura total y sin peajes.
La vocera también describió la situación en Irán como “difícil” y “frágil”, pidiendo paciencia para verificar informes sobre la reactivación de defensas aéreas y eventuales bombardeos tras el cese del fuego. Defendió además la legitimidad de la postura estadounidense, argumentando que la política de firmeza fue determinante para alcanzar el acuerdo.
Finalmente, Leavitt confirmó que el periodo de negociaciones durará dos semanas, siempre que el estrecho de Ormuz permanezca abierto y sin restricciones, condición indispensable para cualquier avance diplomático.
Fuente: REUTERS