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¿Existe en la ciudad stock de antivenenos para víboras? ¿Dónde se encuentran las dosis? ¿Existen casos de envenenamiento por mordedura de yarará en Gualeguaychú? ¿En caso de mordedura, sirve llevar el ejemplar? ¿A dónde hay que ir? Estas y otras consultas realizó EL ARGENTINO a la responsable del Nodo Epidemiológico Gualeguaychú, área encargada de llevar las estadísticas de ofidismo, considerado dentro de los casos de envenenamiento por animales ponzoñosos y como una de las enfermedades de notificación obligatoria.
En ésta época del año, sobre todo a partir de la primavera cuando comienzan los primeros calores, suelen verse en diferentes zonas de la ciudad algunas víboras y culebras. Y el motivo de que quizá algún vecino se tope con ellas sobre todo cuando hace calor es porque en época de invierno, cuando las temperaturas son muy bajas, al igual que otros animales, estos reptiles hibernan, reduciendo su actividad a lo menor posible.
EL ARGENTINO recibió algunas llamadas de lectores que alertaban sobre la presencia de yararás en inmediaciones de la ciudad. Por este motivo es que se consultó sobre si en Gualeguaychú hay disponibilidad de sueros antiofídicos y también, respecto a cómo es el mecanismo que se implementa desde salud pública, ante un caso de envenenamiento por serpientes.
Cabe destacar que las yararás son, de las serpientes venenosas, las más emblemáticas de la Argentina y pertenecen a la variedad Bothrops. Las más vistas en nuestra zona son las Bothrops Alternatus (también conocida como Yarará Grande, Víbora de la Cruz, Crucera, Urutú o Viriogakácuruzú).
Existe un protocolo de
aplicación de los antivenenos
En diálogo con EL ARGENTINO, la responsable del Nodo Epidemiológico Gualeguaychú, Elina Villarruel, brindó los detalles más importantes sobre este tema.
En este marco, se supo que es el Nodo Epidemilógico el que hace de nexo con el Ministerio de Salud de la Provincia de Entre Ríos, a través del área de toxicología de la provincia, cuya responsable es Analía Corujo, quienes se comunican con el Instituto Malbrán, encargado de proveer los antivenenos.
“En el Nodo se hace la notificación cuando hay un caso para reponer el suero. Los sueros están en la Farmacia del Hospital Centenario, que tiene una guardia de 24 horas por si se necesita en cualquier momento”, explicó Elina Villarruel por lo que ante un caso de mordedura hay que llevar al paciente lo antes posible al nosocomio local.
Desde el Nodo, “se relevan a diario los datos de las Enfermedades de Notificación Obligatoria, que incluye el envenenamiento por animales ponzoñosos: ofidismo, ya que el Nodo Epidemiológico tiene acceso a toda la información de cada Hospital y centros de salud…”.
Según el registro del Nodo Epidemiológico Gualeguaychú, desde el año 2010 hasta principios del mes de diciembre de este año, se registraron cerca de cuarenta casos de ofidismo por picaduras de yararás en el Departamento Gualeguaychú y que ingresaron al Hospital.
Año por año, el detalle muestra que en 2010 y 2011 se registraron cinco casos en cada año, luego en 2012 tres casos, en 2013 cinco casos, en 2014, cuatro casos, en 2015 diez casos y en lo que va de este año, 5 casos.
En tanto, en el mismo lapso de tiempo hubo 23 casos de alacranismo (picaduras de alacranes que no fueron del tipo venenoso) y 33 de aracnoidismo (arañas que tampoco fueron de gravedad).
Respecto a la aplicación de los antivenenos, Elina Vilaruel explicó que “los sueros antiofídicos sólo se aplican cumpliendo con determinado protocolo y el paciente debe ser controlado permanentemente”.
“Lo que nos suelen preguntar –dijo luego- es si se puede comprar el suero para llevarlo y tenerlo ante posibles casos de mordeduras, por ejemplo en campos alejados, pero esto no sirve de nada porque los antivenenos se aplican por una vía con suero y con un antialérgico –no se aplican intramuscularmente- y además se van monitoreando con análisis. Así los profesionales van evaluando al paciente y dosificando la dosis según la evolución. Por eso no se pueden comprar sueros para tener de reserva”, aclaró.
Asimismo, contó que en algunos casos las personas que han sido mordidas llevan el ejemplar al Hospital y esto sirve a los médicos para saber, en principio, si se trata de una yarará o de una falsa yarará y también les puede dar una idea de la cantidad de veneno inoculado.
“Hay disponibilidad
de sueros”
Elina Villarruel afirmó que actualmente “hay disponibilidad de sueros tanto en la Provincia como en el Hospital. Acá siempre hay stock de antiveneno para yararás, y también tenemos para arañas, antivenenos para lactrodectus y loxoceles, y para escorpiones para la variedad venenosa Tytus trivittatus”, aseveró.
Cabe aclarar que, en general el alacrán que se ve en nuestra zona es de un color marrón muy oscuro y éste no es venenoso, el que sí lo es, es el de color marrón más bien claro.
En tanto, respecto a cómo actuar frente a una mordedura de yarará, Villarruel explicó que hay tiempo (casi 12 horas) para llegar al Hospital y aplicar el suero antiofídico de manera adecuada, por eso se recomienda asistir al nosocomio y no aplicar recetas caseras en el lugar de la mordedura.
Dentro de las acciones que deben evitarse ante un caso de envenenamiento, se destacan: hacer torniquetes, incisiones, fasciotomías amplias, cauterizaciones, inyectar antiveneno en el sitio de la mordedura, administrar inhibidores de la fibrinólisis y también las medidas populares como aplicar bebidas alcohólicas, vinagre, kerosene o hacer cortes en la herida para succionar el veneno, entre otros.
Como medidas generales se indican:
- Retirar todo lo que pueda comprometer la circulación sanguínea (anillos, cintos, etc)
- Inmovilizar y elevar el miembro afectado. Dar de beber agua al paciente, abrigarlo si tiene frío y llevarlo lo antes posible a un centro médico.
Una vez en el Hospital se le aplicará el protocolo correspondiente para este tipo de casos.
Según la información brindada por doctora Analía Corujo, del Centro de Información y asesoramiento y Asistencia Toxicológica de la dirección de Epidemiología (Ministerio de Salud de Entre Ríos), el envenenamiento por serpientes venenosas es una urgencia médica y según el Programa Nacional de Ofidismo, se registran en promedio 850 casos anuales en el país.
Existen 3 géneros de importancia sanitaria en el país: -Rhinocerophis y Bothropoides (ex Bothrops, “Yarará”): más del 90 por ciento de los casos, -Crotalus (“Cascabel”): menos del 3 por ciento y Micrurus (“Coral”).
Y se destaca que la mayoría de las notificaciones son de provincias del NEA y NOA, en la temporada de verano siendo las personas más expuestas los trabajadores y personas que realizan actividades recreativas en áreas rurales y/o selváticas.