Pasaron siete años del terrible caso que sucedió en Gualeguay y repercutió en todo el país. Micaela García, la joven oriunda de Concepción del Uruguay, fue abusada y asesinada por Sebastián Wagner. Néstor Pavón recibió una condena por encubrimiento, pero ahora la Corte Suprema ordenó realizar un nuevo juicio para que sea juzgado por el abuso sexual y femicidio.
Redacción EL ARGENTINO
Mientras Sebastián Wagner cumple con la condena de prisión perpetua, Néstor Pavón ya está en libertad. Este hombre que pasó unos pocos años en la cárcel de Gualeguay por haber recibido una pena como encubridor y no como partícipe del crimen, como siempre lo sostuvo la familia de Micaela, recibió la libertad en 2020.
La familia de Micaela García recurrió entonces a las políticas públicas implementadas en ese momento por el Estado Nacional y fue así como comenzó a intervenir el Cuerpo de Abogadas y Abogados para Víctimas de Violencia de Género primero y el programa PatrocinAR después, ambos pertenecientes de la Subsecretaría de Acceso a la Justicia del entonces Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
La familia encontró una gestión estatal que se hizo cargo de su responsabilidad en el acompañamiento para la búsqueda de justicia por el femicidio de su hija, por lo que desde los programas mencionados se armó un equipo de trabajo con el abogado de la causa, para recurrir a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Fue así que este jueves, el máximo órgano judicial del país hizo lugar al recurso presentado, por la arbitrariedad demostrada al momento de valorar las pruebas, los argumentos utilizados para rechazar los recursos previos y la falta de perspectiva de género en las instancias previas. Y ordenó realizar un nuevo juicio, donde Néstor Pavón sea juzgado por el abuso sexual y femicidio de Micaela.
Actualmente, esos programas que se utilizaron para acompañar y lograr este paso clave en la causa por el femicidio de Micaela, están siendo desmantelados, dejando a las víctimas, a sus familias y a una sociedad que necesita respuestas ante delitos tan aberrantes, en la más completa soledad y desamparo. “Sin políticas públicas acompañando a la querella particular no se habría podido lograr este resultado que es colectivo”, mencionó a EL ARGENTINO la abogada querellante María Fernanda Vázquez Pinasco, que destacó el trabajo previo que realizaron sus colegas del programa PatrocinAR para llegar a esta instancia.
“Estábamos esperando esta resolución porque ahora se abre otra etapa, que es la de un nuevo juicio a Pavón, ya ahora con una calificación de coautoría y no de participación, que cambia sobre todo, no solamente la calificación legal, sino que cambia la pena. Y además vamos a llevar adelante un juicio con toda nuestra prueba para demostrar que el hecho ocurrió y que nuestra teoría del caso es esta”, comentó.
“Desde el lugar que estamos, desde la resistencia gubernamental a los feminismos, que pretende invisibilizar la violencia machista, esta sentencia es altamente alentadora”, indicó la letrada, y agregó: “Pero esto no se pudo dar si no fuera porque estuvo acompañado de la política pública del Estado argentino en su momento y los compromisos internacionales asumidos con organismos de derechos humanos. Entonces, acompañado por una querella específica y especializada, es que pudimos llegar a este resultado final, que es un nuevo juicio y nueva justicia para la negra”.