Un informe de la CEPAL advierte que el impacto del conflicto bélico en Medio Oriente y la escalada del petróleo presionarán los precios locales. El traslado final al bolsillo dependerá de cuánto tiempo el Gobierno logre postergar los aumentos impositivos y sostener el congelamiento de YPF.
Redacción EL ARGENTINO
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) encendió las alarmas sobre el impacto directo que tendrá la crisis energética global en la economía doméstica. Según el último relevamiento del organismo dependiente de la ONU, el encarecimiento de los combustibles —derivado de la guerra en Medio Oriente— sumará una presión adicional de entre 0,9 y 2,5 puntos porcentuales a la inflación total de Argentina para este año.
Para trazar estas proyecciones, la CEPAL evaluó tres escenarios posibles basados en la evolución del precio del crudo internacional y el grado de traslado de esos valores a los surtidores locales:
- Escenario 1 (Petróleo a US$ 86): Supone un incremento del 25% en el precio de la energía respecto al año anterior. Sería el impacto más leve, agregando 0,9 puntos a la inflación general.
- Escenario 2 (Petróleo a US$ 95): Con una suba energética estimada del 38%, la presión inflacionaria local escalaría a 1,4 puntos.
- Escenario 3 (Petróleo a US$ 115): El panorama más adverso contempla un encarecimiento energético del 67%, lo que inyectaría un severo recargo de 2,5 puntos al índice de precios anual.
Los factores detrás del traslado a los precios
Desde la entidad explicaron que el impacto final en las góndolas no solo responderá al valor internacional del barril, sino a los denominados "efectos de segunda ronda". Al ser el combustible un insumo crítico para la logística, los fletes y la distribución, los aumentos tienden a propagarse en cadena hacia el resto de los productos de la canasta básica, sumado al encarecimiento de los bienes importados.
En el plano local, el Gobierno nacional e YPF vienen aplicando una estrategia de contención mediante el congelamiento temporal de los precios de las naftas y la postergación de los aumentos pendientes en los impuestos que gravan al gasoil y las naftas (virgen y sin plomo). Sin embargo, advierten que estas medidas actúan como un dique de contención provisorio, por lo que el golpe definitivo en el bolsillo se sentirá cuando se actualicen dichos esquemas.
El panorama en la región
Al realizar la comparativa con el resto de América Latina, la Argentina se posiciona en una situación intermedia junto a socios comerciales como Brasil, Chile y Paraguay, compartiendo con estos últimos una ponderación similar de la energía en la canasta de consumo (en torno al 6%).
La brecha regional es amplia: en el extremo más vulnerable se ubica República Dominicana, donde el impacto inflacionario podría alcanzar los 4,6 puntos en el escenario más pesimista. Por el contrario, Ecuador aparece como el país más protegido frente a la crisis global, con una afectación máxima estimada de apenas 0,9 puntos.