Los abogados de la familia de la joven hallada muerta en Concordia centrarán su estrategia en demostrar el contexto de violencia psicológica, hostigamiento y desobediencia judicial que ejercía el imputado, Maximiliano César Acosta, quien ya cumple 90 días de prisión preventiva.
Redacción EL ARGENTINO
La investigación por la muerte de Milagros Zoé Schimf, la joven hallada sin vida en la ciudad de Concordia, ingresa en una etapa de definiciones clave. La querella, representada por los abogados Brenda Vittori y Pablo Moyano Ilundain en nombre de la madre de la víctima, determinó cuáles serán los ejes fundamentales de su estrategia judicial: el primer objetivo irrenunciable es descartar por completo un femicidio, para luego acreditar la hipótesis de una instigación al suicidio provocada por un entorno de violencia de género.
Por el hecho se encuentra detenido e imputado su expareja, Maximiliano César Acosta. Durante la última semana, el juez de Garantías Francisco Ledesma dictó 90 días de prisión preventiva para el acusado. Acosta enfrenta cargos no solo por la presunta instigación al suicidio, sino también por amenazas y dos hechos de desobediencia judicial, en una causa liderada por la fiscal Evelina Espinosa.
Las prioridades de la querella
Para la familia de Zoé, la claridad sobre la causa de muerte es una necesidad urgente. La abogada Brenda Vittori explicó a la prensa que, si bien la Fiscalía avanza sobre la línea del suicidio inducido, la querella necesita certezas absolutas.
"Nuestra tarea principal en principio es descartar que se trate de un femicidio. La familia necesita quedarse tranquila de que, en todo caso, se trató de una autodeterminación y bajo qué contexto se dio", afirmó la letrada.
Actualmente, las partes están a la espera de que se incorpore de forma oficial el informe final de la autopsia al expediente, un elemento pericial que resultará científico y determinante para clausurar la hipótesis de una muerte violenta directa a manos de un tercero.
El análisis de un contexto de violencia
Una vez despejada la causa material del fallecimiento, el equipo legal se enfocará en demostrar cómo el comportamiento de Acosta cercó psicológicamente a la víctima. La querella sostiene que existió un hostigamiento permanente y un escenario de extrema vulnerabilidad que influyó de manera directa en la decisión que habría tomado la joven.
El legajo judicial no parte de un hecho aislado; cuenta con un denso historial de agresiones previas que configuran el delito de violencia de género. Entre los antecedentes que forman parte de la investigación penal se enumeran:
- Lesiones físicas.
- Hurto y privación ilegítima de la libertad.
- Reiteradas desobediencias a órdenes judiciales de restricción.
La estrategia de los abogados querellantes consistirá en conectar este espiral de violencia previa con el trágico desenlace, demostrando que la presión psicológica ejercida por Acosta anuló la libre voluntad de Zoé.