El exjugador del Real Madrid, David Alaba, reconoció que los jordanos no fueron un rival fácil y que su próximo duelo será todavía más complicado.
Redacción EL ARGENTINO
La selección de Austria jugó un partido “extremadamente duro” y “difícil” contra Jordania (3-1), según declaró el seleccionador del combinado alpino, Ralf Rangnick. “Esperaba a una Jordania fuerte, pero jugaron incluso mejor de lo que preveíamos”, comentó el técnico alemán de 67 años de edad. Rangnick declaró a la televisión pública austríaca ORF tras el debut de su equipo en el Mundial de 2026.
“Fue un trabajo extremadamente duro. Jordania nos lo puso realmente difícil. Nos costó entrar en el partido y no empezamos a jugar realmente bien hasta la mitad de la segunda parte. Se nota que en un Mundial la tensión es diferente, hay otra energía (...) Al final, ganamos de forma merecida”, recapituló el entrenador.
Si bien Austria consiguió imponerse al combativo conjunto jordano, Rangnick admitió que su equipo, en el grupo J, debe dar un paso al frente para poder plantar cara a la Albiceleste.
“Empezamos bien, y, a partir de mañana, nos prepararemos para Argentina. Hoy hemos visto la calidad que tiene Argentina: es el clásico equipo de posesión de balón”, declaró.
Alaba: “No nos lo pusieron fácil”
El capitán de la selección, David Alaba, reconoció que el choque ante el combinado suramericano será de máxima exigencia. “Antes del partido de hoy sabíamos que no sería una tarea sencilla”, comentó el veterano defensor, ex del Real Madrid.
“Queríamos ganar el primer partido de este torneo para tener un buen comienzo, y lo conseguimos. Sabíamos que estamos en un Mundial y que aquí no hay rival fácil. Definitivamente no nos lo pusieron fácil, trabajaron muy bien como bloque”, destacó Alaba.
“Parecimos un poco nerviosos en algunas fases del partido. Tuvimos nuestros momentos altos, pero también fases en las que sin duda podemos hacerlo mejor. Al final del día, sin embargo, ganamos merecidamente. Somos conscientes de que el próximo partido no será más fácil”, añadió el capitán.
Austria, que sella así un regreso triunfal a la Copa del Mundo tras casi tres décadas de ausencia (su última participación fue en Francia 1998), busca romper la historia. El combinado centroeuropeo no supera una fase de grupos desde España 1982 y no alcanza las rondas eliminatorias directas desde Suiza 1954.