El neumonólogo Adolfo Weimberg advirtió que el frío y la humedad multiplican las infecciones respiratorias y las recaídas en pacientes crónicos. Niños y adultos mayores son los más vulnerables. Vacunación, prevención en el hogar y consulta temprana son las recomendaciones centrales.
Redacción EL ARGENTINO
Con la llegada del otoño y el avance del frío, el sistema de salud argentino se enfrenta a un escenario de creciente demanda. Según datos oficiales, en 2025 se registraron 1,2 millones de consultas por infecciones respiratorias agudas en todo el país, y para 2026 se espera un aumento del 15% en la atención hospitalaria durante los meses de mayor circulación viral.
En diálogo con EL ARGENTINO, el doctor Adolfo Weimberg, neumonólogo de Gualeguaychú, explicó cómo el frío impacta en la población y qué medidas deben adoptarse para reducir riesgos.
Frío, consultas y población vulnerable
“Con el cambio de estación, el frío y la humedad, principalmente aparecen dos tipos de afecciones que aumentan: por un lado, las infecciones respiratorias y, por otro, las enfermedades tipo el asma o el EPOC. Estas afecciones empiezan a tener más frecuencia de consulta en esta época, debido a que aumentan las infecciones y el mismo efecto del clima frío hace que los pacientes tengan recaídas.”, señaló Weimberg.
Según el especialista, “los más afectados son los niños, los adultos mayores y las personas con predisposiciones, es decir, quienes ya tienen enfermedades existentes. Entre ellas se encuentran las enfermedades tardías, los pacientes diabéticos y, por supuesto, todos los enfermos con problemas crónicos. En particular, los pacientes con enfermedades respiratorias crónicas también aumentan sus consultas en esta época”.
El impacto en el sistema hospitalario es directo. En este sentido, el especialista señaló: “El aumento de las enfermedades respiratorias impacta directamente en la atención hospitalaria. Siempre va de la mano con el incremento de las consultas, tanto en las guardias como, a medida que avanza el invierno, en las internaciones. Muchos pacientes que comienzan con cuadros respiratorios leves terminan complicándose y desarrollan neumonías o insuficiencia respiratoria. Esto motiva nuevas internaciones y genera un gran impacto en el sistema hospitalario”.
Cuidados, prevención y recomendaciones
La campaña de vacunación contra la gripe y la difusión de medidas preventivas son, según Weimberg, “las principales herramientas del sector público”. A su vez, el profesional destacó el valor de las vacunas: “El rol que cumplen es fundamental para reducir el impacto de las enfermedades respiratorias en esta época del año”.
“Siempre hay campañas de difusión, como lo que estamos haciendo ahora al difundirlo por los medios. Todo esto apunta a que la gente tenga un mayor grado de resguardo. Las campañas de comunicación y las vacunas son las principales medidas que se pueden tomar en cuanto a la prevención”, puntualizó.
Entre los consejos básicos, el neumonólogo destacó desarmar la cadena de contagios: “La cadena de contagios suele comenzar en las familias donde hay chicos en edad escolar, que asisten a guarderías o instituciones con gran concentración de niños. Generalmente ahí arrancan los contagios durante el invierno. En una familia, por ejemplo, donde un chico que va al jardín regresa con síntomas respiratorios, lo principal es aislarlo de los abuelos para protegerlos”.
Además, agregó: “Siempre hay que tener presente que, una vez que el virus ingresa en un hogar, los primeros que deben ser protegidos son las personas mayores. Y en cuanto a las salidas al exterior, cuando uno concurre a lugares con mucha concentración de gente en épocas de circulación viral, se aconseja el uso del barbijo”.
Por otro lado, Weimberg advirtió: “Existe un riesgo por el uso de estufas o calefacción, que es la intoxicación por monóxido de carbono, algo que vemos todos los años. Esto ocurre por la mala ventilación del lugar donde se utiliza calefacción con combustión interna”.
Por último, el profesional insistió en la importancia de la consulta temprana: “Un cuadro gripal suele mejorar en dos o tres días. Si después de ese tiempo no hay mejoría, hay que consultar. Cuanto antes se consulte, mejor, para no llegar a una neumonía o insuficiencia respiratoria”.
En el balance de la temporada, se observa que las enfermedades respiratorias han tenido un incremento respecto al año pasado. Los casos de influenza, virus sincicial respiratorio (VSR) y SARS-CoV-2 muestran un aumento en las últimas semanas, lo que se traduce en más consultas ambulatorias y hospitalizaciones. Según el Boletín Epidemiológico Nacional, la circulación predominante es la de influenza A (H3N2), y las internaciones por cuadros respiratorios se han intensificado en comparación con 2025, generando un impacto mayor en el sistema de salud.
En este contexto, la voz de Weimberg cobra vital importancia: “La prevención empieza en la familia y se sostiene con la vacunación y la consulta médica oportuna”.