Los programas Pepar y Pafar buscan mejorar la calidad de vida de las familias y potenciar la producción en el territorio entrerriano.
Redacción EL ARGENTINO
El gobierno de Entre Ríos avanza en políticas públicas destinadas a ampliar el acceso a servicios esenciales. A través de los programas de Electrificación para la Producción y el Arraigo Rural (Pepar) y de Ampliación de Redes de Gas Natural (Pafar), la provincia impulsa obras que buscan mejorar las condiciones de vida de la población y fortalecer el desarrollo productivo en distintas localidades.
Energía eléctrica para el arraigo rural
El Pepar permite a familias y productores rurales acceder al suministro eléctrico mediante asistencia económica. El Estado provincial bonifica el 40% del costo de la obra, mientras que el 60% restante puede abonarse al contado o financiarse en hasta 10 cuotas semestrales. Para pobladores de bajos recursos, se prevé un esquema especial de hasta 120 cuotas mensuales, incorporadas en la factura de electricidad.
Las obras son gestionadas por la Secretaría de Energía y ejecutadas por Enersa junto a 19 cooperativas eléctricas. “La electrificación rural no solo impulsa la producción, sino que también mejora la calidad de vida y fortalece el arraigo en el territorio”, destacó el secretario de Energía, Jorge Tarchini.
Gas natural para más localidades
El Pafar, por su parte, financia obras de ampliación de redes de gas. La provincia cubre el 100% del costo inicial y los municipios reintegran el 70% una vez finalizados los trabajos, lo que agiliza la ejecución y reduce el precio de conexión para los usuarios en alrededor de un 30% respecto del mercado. En proyectos estratégicos de gran magnitud, la provincia puede asumir la totalidad de la inversión.
Este esquema permite ampliar la cobertura del servicio y facilitar el acceso al gas natural, generando condiciones más favorables para el desarrollo local y la calidad de vida de los vecinos.