El gobierno francés desplegó un portahelicópteros anfibio que se unirá al portaaviones Charles de Gaulle y a la fragata Languedoc en el Mediterráneo oriental. La medida busca fortalecer la seguridad de ciudadanos y aliados.
Redacción EL ARGENTINO
La tensión en Medio Oriente llevó a Francia a reforzar su dispositivo militar en el Mediterráneo. El Estado Mayor del Ejército confirmó el despliegue de un portahelicópteros anfibio que se suma a la fragata Languedoc, ya posicionada frente a Chipre, y al portaaviones Charles de Gaulle, que cruzó el estrecho de Gibraltar rumbo al este.
El portahelicópteros, uno de los tres con los que cuenta la Marina francesa y con capacidad para evacuar hasta 1.500 personas, se integra al grupo aeronaval ordenado por el presidente Emmanuel Macron. El objetivo es garantizar la seguridad de ciudadanos franceses y aliados, tras los recientes ataques atribuidos a Irán.
El Ministerio de las Fuerzas Armadas, encabezado por Catherine Vautrin, confirmó que el portaaviones Charles de Gaulle arriba al Mediterráneo este sábado 7 de marzo. Además, Francia mantiene desplegados 12 cazas Rafale y sistemas de defensa aérea en Emiratos Árabes Unidos como parte de su dispositivo regional.
En paralelo, aviones estadounidenses de apoyo logístico fueron autorizados a utilizar la base aérea de Istres, cerca de Marsella, bajo la condición de no participar en operaciones ofensivas contra Irán. La ministra delegada Alice Rufo subrayó que se trata de una práctica habitual en el marco de la OTAN y que Francia exigió garantías plenas de que los vuelos tendrán carácter defensivo.
Desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, Macron reiteró que la postura francesa es “estrictamente defensiva” y que ninguna base en Oriente Próximo se utiliza para operaciones ofensivas. Francia mantiene acuerdos de defensa con Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, lo que refuerza su presencia militar en la región.