Pekín expresó su apoyo explícito a Teherán tras los ataques de Estados Unidos e Israel, sumando un nuevo actor de peso al conflicto. La crisis ya impacta en Europa y el Golfo, mientras Washington promete represalias por el ataque iraní a su embajada en Riad.
Redacción EL ARGENTINO
La escalada bélica en Medio Oriente, iniciada tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, sumó un nuevo capítulo con la intervención de China. El respaldo de Pekín a Teherán marca un giro geopolítico que amplía el alcance del conflicto, con repercusiones en Europa, el Golfo Pérsico y los mercados internacionales.
El apoyo de China y la expansión del conflicto
El canciller chino Wang Yi mantuvo una conversación telefónica con su par iraní Abbas Araqchi, en la que garantizó el apoyo de su país a la defensa de la soberanía y seguridad de Irán. Se trata de la primera señal pública y firme de alineamiento de China con Teherán desde el inicio de los ataques.
La contraofensiva iraní ya alcanzó a Chipre, llevando el conflicto directamente a territorio europeo, y afectó a monarquías del Golfo como Catar, uno de los principales polos turísticos y financieros de la región. La decisión de China de involucrarse de manera explícita transforma la disputa en un enfrentamiento de mayor escala, con consecuencias potenciales sobre la estabilidad global.
El ataque a la embajada de EEUU en Riad
En paralelo, Irán atacó con drones la embajada estadounidense en Arabia Saudita. El Ministerio de Defensa saudí confirmó daños materiales y un incendio limitado, aunque sin víctimas fatales. El episodio se inscribe en la ofensiva regional de Teherán contra objetivos estratégicos en el Golfo, en represalia por los bombardeos recibidos.
El presidente estadounidense Donald Trump advirtió que “pronto conocerán la respuesta de Washington al ataque a su embajada en Riad y al asesinato de soldados estadounidenses”. Además, el Departamento de Estado pidió a sus ciudadanos abandonar de inmediato 14 países y territorios de Medio Oriente por graves riesgos de seguridad.
La crisis en Medio Oriente se intensifica con la entrada de China en apoyo a Irán y los ataques directos contra intereses estadounidenses. El conflicto deja de ser un enfrentamiento regional y se convierte en una disputa geopolítica de alcance global, con impactos inmediatos en la seguridad internacional y en la estabilidad de los mercados.