El conflicto sindical expone la precarización laboral y la falta de reconocimiento gremial en Entre Ríos. EL ARGENTINO tuvo acceso a testimonios de los trabajadores, quienes denunciaron marginamiento y exigieron respuestas al Gobierno provincial.
Redacción EL ARGENTINO
El Puerto de Concepción del Uruguay amaneció el 25 de enero con un paro total de operatividad. La medida fue impulsada por el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), luego de que la empresa Urcel Argentina SA se negara a reconocerlo como el único gremio con representación legal en la terminal. La protesta, que se desarrolló frente al portón del Ente Autárquico Puerto Concepción del Uruguay, reunió a unos 45 trabajadores que, de manera pacífica, reclamaron el respeto a su organización y denunciaron maniobras empresariales destinadas a precarizar la actividad.
El paro y la denuncia de los estibadores
EL ARGENTINO tuvo acceso a los testimonios de los estibadores, quienes relataron cómo la firma desplazó a personal local para incorporar trabajadores provenientes de Zárate, sin experiencia en la operatoria portuaria. “Nos están marginando para traer gente que no conoce el puerto ni la dinámica de carga. Es un intento claro de precarizar y de desconocer nuestra organización sindical”, expresaron. La decisión de la empresa, según los manifestantes, no solo vulnera derechos adquiridos, sino que también pone en riesgo la seguridad y la eficiencia de las operaciones.
El SUPA Concepción del Uruguay cuenta con autoridades electas democráticamente y con inscripción gremial otorgada por Resolución N° 812, inscripta bajo el Registro N° 2166, Legajo 7572. Esa legitimidad vuelve injustificable la postura empresarial, que se niega a reconocer a la comisión directiva encabezada por Martín Soto. “Tenemos autoridades vigentes y un certificado legal que nos respalda. No hay razón para desconocer nuestra representación”, remarcaron los trabajadores.
Un conflicto que interpela a la provincia
El paro portuario se inscribe en un contexto más amplio de ajuste laboral en Entre Ríos. Apenas un día antes, se había destrabado el conflicto en los frigoríficos avícolas mediante un acuerdo considerado desfavorable para los empleados. Los estibadores advierten que lo que ocurre en el puerto se replica en otras actividades estratégicas de la provincia, como la producción avícola, donde también se observa un patrón de pérdida de derechos.
Desde la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos (FEPA), su secretario general Marcelo Osores denunció que la negativa empresarial responde a un modelo de precarización sostenido y vinculó la situación con la corrupción que el propio gobernador Rogelio Frigerio ha señalado en otras áreas. “Lo que pasa en los puertos es producto de la corrupción empresarial, en connivencia con funcionarios que él mismo denunció como corruptos. Si fueron corruptos para las obras, ¿por qué no van a serlo recibiendo sobornos de empresas para explotar a los trabajadores?”, afirmó.
La paralización de la actividad afecta directamente la operatoria de buques internacionales, como el Dias Well de bandera panameña, y compromete la cadena logística regional. Los trabajadores aseguran que la medida continuará hasta que se respete la representación gremial del SUPA. “Queremos trabajar, pero con dignidad. No vamos a permitir que se nos desconozca ni que se precarice nuestro trabajo”, concluyeron.