La diplomacia argentina y uruguaya trabajan para concretar la primera visita papal en casi cuatro décadas. Aunque aún falta la confirmación oficial de la Santa Sede, las señales apuntan a que León XIV recorrerá Argentina, Uruguay y Perú en noviembre de este año.
Redacción EL ARGENTINO
La expectativa por la llegada del Papa León XIV a la Argentina en noviembre se intensificó tras las declaraciones del canciller Pablo Quirno, quien aseguró haber transmitido al presidente Javier Milei “una buena noticia que hará feliz a todo el pueblo argentino”. El funcionario destacó que solo resta definir la fecha, lo que alimentó el entusiasmo en medio de gestiones diplomáticas que se remontan a febrero, cuando entregó personalmente al pontífice una carta de invitación firmada por Milei.
En paralelo, desde Uruguay también se multiplican las señales. El intendente de Florida, Carlos Enciso, adelantó que León XIV visitaría el Santuario de la Virgen de los 33 durante la primera quincena de noviembre, en una gira que incluiría Argentina, Uruguay y Perú. El cardenal uruguayo Daniel Sturla calificó la presencia del Papa como “casi segura”, aunque aclaró que la confirmación oficial de la Santa Sede podría llegar recién a mediados de junio.
La visita tendría un fuerte simbolismo: sería la primera de un pontífice a la Argentina en casi cuarenta años y marcaría un contraste con su predecesor, el papa Francisco, quien nunca viajó a su país natal durante sus doce años de pontificado. En abril, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, mencionó incluso que River Plate ofreció su estadio para recibir al sumo pontífice.
El propio León XIV había manifestado su deseo de recorrer América Latina, incluyendo Argentina, Uruguay, Perú y México, aunque reconoció que su agenda es compleja. De concretarse, el viaje se sumaría a su calendario internacional, que ya contempla visitas a España en junio y a Francia en septiembre.
El protocolo vaticano establece que la Santa Sede notifique a la Conferencia Episcopal del país anfitrión cuando el Papa decide realizar una visita oficial. Hasta ahora, ni la Conferencia Episcopal Argentina ni la uruguaya han recibido esa comunicación. Sin embargo, las gestiones diplomáticas y las declaraciones de autoridades locales refuerzan la expectativa de que noviembre marcará un hito histórico para la región.