La provincia lanzó su temporada de invierno con todos sus complejos operativos y una fuerte apuesta al turismo de cercanía. El impacto del nuevo aeropuerto de Concordia, las obras paralizadas, el presupuesto diario para una familia tipo y la creciente competencia tarifaria con la costa oriental.
Redacción EL ARGENTINO
Entre Ríos puso en marcha su temporada de turismo invernal con una ventana de movimiento que se prevé sostenida durante casi todo el mes de julio, gracias al descalce de los calendarios escolares del país y al feriado largo de la Independencia.
Bajo el lema "Acá jugamos de local", el Ente Mixto de Turismo apunta a captar el flujo de los propios entrerrianos y de visitantes clave provenientes de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. La oferta provincial se encuentra plenamente habilitada y descansa fundamentalmente en su consolidada red de complejos termales, con los corredores del río Uruguay y del Paraná listos para mitigar el frío.
Concordia y su aeropuerto internacional
En materia de infraestructura, el mapa muestra realidades dispares. El gran ganador del último año es Concordia, que capitaliza la histórica ampliación y modernización de su aeropuerto internacional Comodoro Pierrestegui. Con una inversión que superó los 40 millones de dólares financiados por el BID, la terminal aérea no solo habilitó vuelos comerciales regulares con Aeroparque a través de la aerolínea Humming Airways, sino que abrió por primera vez la puerta al turismo internacional a gran escala en la región de Salto Grande. En la misma sintonía de integración, los complejos de Colón, San José y Villa Elisa lanzaron un pase conjunto con importantes descuentos para los visitantes.
Sin embargo, el sector también exhibe deudas pendientes y proyectos truncos. El caso más emblemático es el Hotel Casino de Federación: una ambiciosa estructura de cuatro estrellas que quedó paralizada con apenas el 30% de su ejecución edilicia y hoy busca desesperadamente inversores privados para su finalización. A esto se suman los reclamos por el estado general de la Autovía 14 —eje de conectividad del corredor—, la falta de obras nuevas por parte de Vialidad Nacional y quejas puntuales de los usuarios por deficiencias de mantenimiento en las piletas del complejo federatense.
Costos y planificación de las famlias
A la hora de hacer números, los costos exigen planificación. Una familia tipo integrada por dos adultos y dos menores que decida pasar una jornada en Federación deberá desembolsar 71.200 pesos únicamente en concepto de entradas generales. Si a ese gasto se le añade el alquiler de una cabaña intermedia —con valores que oscilan entre los 50.000 y 68.000 pesos por noche en la región—, sumado al gasto de almuerzo y cena en locales gastronómicos, el presupuesto diario total para el grupo familiar se ubica en un rango que va de los 200.000 a los 260.000 pesos.
Esta realidad tarifaria genera una paradoja frente a la vecina orilla de la República Oriental del Uruguay. Al tipo de cambio actual, cruzar el puente internacional para pasar el día en complejos municipales como las Termas del Daymán en Salto resulta hasta tres veces más barato que abonar los accesos en los complejos argentinos de Federación o Villa Elisa. Si bien Entre Ríos recupera amplia competitividad en los rubros de hotelería y gastronomía —siendo considerablemente más económica para comer que Uruguay—, la notable brecha en los ingresos termales pondrá a prueba la fidelidad del turista en unas vacaciones donde cada peso cuenta.