Tras presentar su dimisión como jefe de Gabinete, el exvocero dejará formalmente la petrolera estatal la próxima semana. En medio de fuertes cuestionamientos patrimoniales de la oposición y de la propia Patricia Bullrich, Diego Santilli asoma como el principal candidato para sucederlo.
Redacción EL ARGENTINO
La salida de Manuel Adorni del núcleo duro del Gobierno nacional terminó de completarse en las últimas horas. Luego de haber presentado su dimisión al cargo de jefe de Gabinete a través de sus redes sociales, fuentes oficiales confirmaron que Adorni también dejará su puesto dentro del directorio de YPF. La decisión, según explicaron desde la Casa Rosada, ya está tomada y se formalizará durante la semana entrante.
Adorni formaba parte del directorio de la petrolera de control estatal desde el 30 de enero de este año, con un salario asignado de aproximadamente 95 millones de pesos (monto que no percibía de forma efectiva debido a su incompatibilidad por ejercer un cargo público nacional). Su permanencia en la compañía energética había despertado una fuerte exigencia por parte de la oposición, que reclamaba que el exfuncionario no debía retener ese sillón como una suerte de "premio consuelo" tras su salida del Gobierno. De acuerdo con voceros gubernamentales, quien asuma como nuevo ministro coordinador lo reemplazará también en el directorio de YPF.
Los motivos del desgaste: causas judiciales e internas
La figura de Adorni venía sufriendo un fuerte desgaste político y de discusión interna desde marzo, momento en que la Justicia puso la lupa sobre el crecimiento de su patrimonio personal. Los cuestionamientos se centraron en una serie de viajes de alto costo, la adquisición de un departamento en el barrio porteño de Caballito y la compra de una propiedad en el Country Indio Cuá.
El detonante final de su salida se produjo a raíz de la suspensión de su informe de gestión ante el Senado, una medida impulsada por la jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, ante la inminente interpelación que exigían bloques opositores y aliados. Bullrich se consolidó como una de las críticas más severas hacia Adorni dentro del propio espacio, cuestionando tanto la postergación de su declaración jurada como sus dificultades para justificar sus movimientos de dinero ante las novedades en los tribunales. Tras conocerse la renuncia, la ministra expresó de forma tajante:
“La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio que el Presidente, la gente y todo el país estamos construyendo”.
Por su parte, el directorio de YPF —compuesto por su presidente, 11 directores titulares y 6 suplentes— continuará albergando a otros exmiembros del gabinete que salieron del ojo de la tormenta política, como Guillermo Francos (quien recaló allí en octubre de 2025 tras las elecciones legislativas) y Lisandro Catalán, reflejando el constante reacomodamiento de fichas en la administración libertaria.