La Administradora Estatal Boliviana de Carreteras informó que los cortes de ruta fueron levantados en todo el país. Brigadas trabajan en la limpieza de cuatro corredores estratégicos, mientras acuerdos con sindicatos y sectores movilizados marcaron un giro en la crisis.
Redacción EL ARGENTINO
Bolivia registró este martes 23 de junio su primera jornada sin bloqueos activos en las carreteras, tras casi dos meses de protestas que paralizaron el transporte y generaron pérdidas millonarias. La Administradora Estatal Boliviana de Carreteras (ABC) confirmó que los cortes fueron levantados en todo el país y que las restricciones remanentes responden únicamente a tareas de despeje en tramos de la Red Vial Fundamental.
Equipos de maquinaria pesada trabajan junto al Ministerio de Obras Públicas para habilitar por completo los corredores afectados en Cochabamba, Oruro y La Paz. Las autoridades prevén restablecer plenamente la circulación vehicular durante la jornada, en lo que consideran un punto de inflexión en la crisis iniciada el 1 de mayo.
Las protestas comenzaron con demandas salariales y reclamos económicos, pero pronto adquirieron un carácter político más amplio. Sectores movilizados llegaron a exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira y mantuvieron bloqueadas rutas clave para el transporte nacional. El levantamiento de los bloqueos comenzó a consolidarse después de que organizaciones de productores de coca del Trópico de Cochabamba anunciaran una pausa en sus medidas de presión.
Horas más tarde, representantes de grupos movilizados en Yapacaní, Santa Cruz, alcanzaron acuerdos con autoridades regionales para suspender los cortes de ruta. La desmovilización también estuvo precedida por los acuerdos entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB), la principal organización sindical del país.
Posteriormente, sectores campesinos del departamento de La Paz decidieron levantar sus medidas de presión, aunque denunciaron una supuesta traición de la dirigencia sindical. El proceso coincidió con la aplicación del estado de excepción decretado por 90 días y ratificado por la Asamblea Legislativa Plurinacional, que permitió el despliegue de policías, militares y brigadas de la ABC para recuperar la transitabilidad en los principales corredores viales.
El martes marcó así el primer día sin bloqueos desde el inicio de las protestas, un alivio para transportistas y comerciantes que durante semanas enfrentaron serias dificultades para trasladar mercaderías y pasajeros. Aunque persisten tensiones políticas y sociales, la reapertura de las rutas representa un avance en la normalización de la vida cotidiana en Bolivia.