El jefe de Gabinete enfrenta reproches internos y la moción de censura que impulsa la oposición en el Congreso. En la Casa Rosada crecen las dudas sobre su continuidad y algunos sectores evalúan que su salida podría aliviar el desgaste político.
Redacción EL ARGENTINO
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, atraviesa uno de sus momentos más críticos dentro del Gobierno. A los cuestionamientos por su patrimonio y las causas judiciales que lo rodean, se suman reproches internos en el entorno de Karina Milei, donde un sector ya no descarta que la oposición avance con la moción de censura en el Congreso.
El episodio más resonante ocurrió días atrás, cuando Mara Gorini, asesora de extrema confianza de la secretaria general de Presidencia, le recriminó duramente a Adorni en un encuentro privado. “¡Sos un desagradecido! Con todo lo que hice por vos…”, fue la frase que resonó en Casa Rosada y que expuso el quiebre en la relación. El trasfondo incluye la licitación por la concesión de Tecnópolis, un predio de 50 hectáreas cuya adjudicación podría abrirle un nuevo frente judicial.
La licitación es de especial interés para Gorini, vinculada a Foggia Group, empresa con ventaja en el proceso. El cortocircuito se agravó por los vínculos comerciales entre esa firma y Be+, la empresa de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, investigada por pagos de unos 50 millones de pesos.
El desgaste político se evidenció también en la mesa chica del Gobierno. Tras la entrevista en la que Adorni intentó justificar su incremento patrimonial, apenas recibió respaldo público de la diputada Lilia Lemoine y del cineasta Santiago Oría. El Presidente se limitó a retuitear un mensaje, mientras que la mayoría de los funcionarios se mantuvo en silencio.
La tensión escaló en la última reunión política, marcada por el cumpleaños de Patricia Bullrich. Allí, la senadora lo enfrentó directamente: “El daño lo estás haciendo vos. ¡Estás rompiendo nuestro contrato de la lucha contra la casta!”. Adorni pidió que las diferencias no se expongan en público, pero Bullrich no retrocedió.
En paralelo, Santiago Caputo y otros dirigentes cuestionaron la falta de información previa sobre la estrategia de defensa del vocero. “Hubiera estado bueno saber antes todo esto, porque nos comimos 90 días de ataques al pedo”, planteó.
La explicación de Adorni sobre sus ahorros en bitcoin fue considerada tardía y poco convincente en términos políticos. En lo judicial, en cambio, algunos funcionarios confían en que la causa por enriquecimiento ilícito se diluya en los próximos meses.
Mientras tanto, la oposición avanza con la moción de censura en el Congreso. En la Casa Rosada hay dos posturas: quienes creen que sería una muestra de debilidad institucional y quienes lo ven como una salida conveniente, que permitiría a Milei presentarse como víctima de un ataque opositor. Entre estos últimos se encuentran sectores del karinismo que empiezan a ver a Adorni más como un problema que como una solución.
Fuente: Clarín