El magistrado interviniente no hizo lugar al pedido de excarcelación que realizó el abogado defensor y confirmó la prisión preventiva hasta el 4 de abril. Está imputado de abuso sexual de una niña de 12 años, hija de su ex pareja, que lo sorprendió en el momento en que la abusaba.
Redacción EL ARGENTINO
Durante los primeros días de la feria judicial de verano, se realizó en los Tribunales de Gualeguaychú una audiencia para analizar el pedido de excarcelación para el funcionario policial acusado de abuso sexual que se encuentra alojado en la Unidad Penal 9 con prisión preventiva, pero la decisión del juez Arturo Dumón fue de mantener la medida hasta el 4 de abril.
La audiencia se realizó el martes por la mañana, donde además del Juez de Cámara estuvieron presentes los abogados de las partes. El defensor, oriundo de Paraná, Edgar Pavón fue quien requirió la excarcelación de su cliente que se encuentra con prisión preventiva en la cárcel de Gualeguaychú desde octubre, aludiendo que había cumplido un tiempo prudencial con la medida mientras la Fiscalía avanzaba con la investigación y que podría ser beneficiado con una prisión domiciliaria.
La fiscal de turno en feria, Natalia Bartolo, y la querellante Amelia Angerosa, reiteraron la necesidad de que el acusado mantenga la prisión preventiva porque aún restan realizar pruebas claves en la investigación y que con su libertad podría existir el riesgo procesal.
Este policía de 33 años, que al momento de su detención cumplía su trabajo como funcionario público en la Comisaría Tercera, está imputado de abuso sexual agravado por ser con acceso carnal, por ser el encargado de la guarda de la niña, por ser conviviente y por ser la víctima menor de 18 años.
Con todo ello, el vocal del Tribunal de Juicios de Gualeguaychú, Arturo Dumón, consideró que el acusado debía continuar cumpliendo la prisión preventiva que el juez de Garantías, Ignacio Telenta, había impuesto a fin de año hasta el 4 de abril y por ello decidió no hacer lugar al recurso de la defensa.
La causa es llevada adelante por el fiscal Jorge Gutiérrez, a quien aún le resta producir pruebas claves para el futuro juicio, que involucran a la madre y a la víctima, además de otra pericia caligráfica en una carta que también se adjuntó como prueba en la causa.
El caso
El imputado es un funcionario policial de la Comisaría Tercera que el domingo 5 de octubre de 2025 por la noche fue aprehendido tras una denuncia que realizó su pareja. Poco más de una semana después de estar alojado en la Comisaría del Menor, la Mujer y Violencia Familiar, fue trasladado a la Unidad Penal 9 para continuar en ese lugar su detención mientras se prosigue con la Investigación Penal Preparatoria que lleva adelante el fiscal Gutiérrez.
En la primera audiencia en el Juzgado de Garantías para resolver su situación procesal, Gutiérrez había requerido una prisión preventiva por un plazo de 30 días para realizar las pericias correspondientes al hecho. Enumeró cada una de las medidas que le restaban realizar y por tratarse de un miembro de la fuerza policial, y ser ello un agravante en el caso, pidió un cumplimiento efectivo carcelario para que la investigación no se viera comprometida con una posible libertad del acusado.
El juez de Garantías, Ignacio Telenta, escuchó esas peticiones del Fiscal y dispuso la medida por ese monto requerido de tiempo, con la posibilidad de prorrogarse. Ello finalmente sucedió en la mañana del 6 de noviembre, cuando se amplió la medida por otros 60 días mientras se seguía con la producción de pruebas. Ahora, antes de finalizar el 2025, y teniendo en cuenta que se iniciaba la feria de verano, se le prorrogó nuevamente la estadía en la cárcel.
El caso fue descubierto por la madre de la niña, que al ingresar al domicilio sorprendió al hombre en una situación comprometida con la menor, y la mujer no tardó en identificar al hecho como un caso de abuso.
La mujer, que tiene otros dos hijos en común con este hombre, no dudó en alertar a las autoridades. Lo denunció en la Comisaría del Menor, la Mujer y Violencia Familiar, y fue inmediata la detención para el acusado. Como primera medida, se le secuestró su arma reglamentaria y se lo trasladó a la Jefatura Departamental, en donde quedó alojado por unos días hasta que finalmente fue llevado a la Comisaría del Menor, la Mujer y Violencia Familiar. Pero luego, y tras un altercado que mantuvo con otro detenido, fue trasladado a la UP9 y desde entonces se encuentra a la espera de ser llevado a juicio.