El informe Coninagro de noviembre de 2025 mostró un retroceso en varias producciones argentinas. La caída de la avicultura y el deterioro de sectores como arroz, papa y vino reflejan un escenario de rentabilidad en crisis, con costos que superan los precios y exportaciones que no logran sostenerse.
Redacción EL ARGENTINO
El Semáforo de Economías Regionales presentado por la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro), registró en noviembre 5 actividades en verde, 8 en amarillo y 6 en rojo. En comparación con octubre, la situación empeoró: la avicultura pasó de verde a amarillo, mostrando el deterioro de un sector clave.
Las producciones en rojo —yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón— evidencian un fuerte deterioro del componente de negocio. Los precios que reciben los productores quedaron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos, lo que genera pérdida de rentabilidad y limita cualquier recuperación.
En verde se mantuvieron bovinos, porcinos, ovinos, granos y miel, con precios que crecieron por encima de la inflación y mercados dinámicos. Pero el contraste con los sectores en crisis es cada vez más marcado.
Las actividades en amarillo —forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras y manzanas— muestran señales mixtas: precios estancados, demanda débil y costos elevados. La avicultura se sumó a este grupo tras un año en el que los precios de carne y huevos apenas subieron 16%, muy por debajo de la inflación del 31%. Además, las exportaciones cayeron 13% y las importaciones crecieron 12%, reflejando un retroceso en la competitividad externa.
La perspectiva histórica del semáforo es preocupante: 8 de las 19 economías analizadas pasaron más de la mitad del tiempo en rojo en la última década. La vitivinicultura y los cítricos dulces estuvieron en rojo cerca del 70% de los meses, seguidos por la lechería y el arroz.
En comercio exterior, entre enero y noviembre de 2025 las exportaciones sumaron USD 54.193 millones, un 65% más que el promedio histórico. Sin embargo, la concentración es evidente: el 76% provino del complejo granario y apenas el 14,6% del resto de las economías regionales. La avicultura fue la única actividad con una caída relevante: USD 87 millones, un retroceso del 64% frente al promedio histórico.
Del lado de las importaciones, varias actividades duplicaron sus compras externas, como cítricos dulces (+118%), maní (+102%) y bovinos (+98%). En contraste, papa, hortalizas y ovinos redujeron sus importaciones casi a la mitad.
El semáforo expone una realidad incómoda: mientras algunos sectores logran sostenerse, otros se hunden en la falta de rentabilidad y en mercados cada vez más adversos. La foto de noviembre muestra más luces rojas que verdes, y un futuro que exige respuestas urgentes para evitar que la crisis se profundice.