El referente de ADGU y docente universitario Diego Zanetti criticó el desfinanciamiento y alertó que las clases podrían no comenzar con normalidad.
Redacción EL ARGENTINO
El inicio del ciclo lectivo 2026 en las universidades argentinas está rodeado de incertidumbre. Así lo expresó Diego Zanetti, docente universitario y referente de la Asociación Gremial de Docentes Universitarios (ADGU), en diálogo con EL ARGENTINO, al analizar el comunicado del Frente Sindical y la situación presupuestaria del sector. “Coincidimos con el planteo porque la situación viene siendo cada vez peor. Tenemos un muy pequeño margen de maniobra para poder garantizar que el 2026 inicie las actividades de manera normal”, dijo.
Zanetti explicó que el fallo de Martín Cormick, titular del Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 11 sobre la ley de financiamiento universitario, suspendida por el gobierno de Javier Milei, es apenas un respiro: “Nos da en cierto modo esperanza, en términos de fe, relacionada al cumplimiento de una ley sancionada y ratificada, pero arbitrariamente suspendida. Si esa medida cautelar se pudiera garantizar, tendríamos un espacio de clarificación de la condición presupuestaria”.
El docente remarcó que más allá de lo salarial, el problema es estructural: “Tenemos un desfinanciamiento marcado, que se va a acentuar aún más con la decisión del gobierno de derogar el financiamiento de ciencia y tecnología, educación técnica y fondos educativos”.
Renunciar a la soberanía científica
Zanetti reflexionó que las políticas oficiales implican un retroceso profundo: “Ya tuvimos un atisbo de comprensión acabada de qué es lo que quiere este gobierno desde el punto de vista de la ciencia. Con las líneas que supuestamente van a habilitar, muestran un sesgo absolutamente anti argentino, un renunciamiento a la soberanía científica y tecnológica”. explicó a EL ARGENTINO.
El docente fue categórico: “No se trata sólo de ciencia y tecnología, sino de una renuncia de soberanía en muchos otros aspectos. Si no tenemos garantía de lo salarial y del financiamiento universitario, será muy difícil garantizar un inicio normal del 2026”.
Recordó que en los últimos años las universidades atravesaron un camino de vetos y presupuestos recortados: “Pasamos un 2024 con una ley vetada, un 2025 con una ley aprobada pero suspendida, y ahora arrancamos un 2026 con un presupuesto mentiroso, con números absolutamente falsos”.
Zanetti cuestionó además la estrategia comunicacional del gobierno: “El secretario de política universitaria amagó con un aumento del 25% simplemente para tirar la pelota al córner. Fue una operación de prensa que impactó mucho dentro de las organizaciones”.
Cada mes se trata una renuncia docente
El referente de ADGU relató el impacto cotidiano en la comunidad docente: “Conversando con colegas en las mesas de exámenes, muchos me dicen literalmente: ‘No sé si en 2026 sigo dando clases’. Cada mes tratamos una renuncia en el consejo directivo. Gente capacitada, formada, que decide dejar la universidad porque no puede sostenerlo en su economía personal y familiar”.
Zanetti agregó que la crisis desalienta a las nuevas generaciones: “Muchos jóvenes deciden no involucrarse en la carrera docente por esta condición. Es lamentable, pero estamos en una situación muy complicada”.
Medidas de fuerza para el 2026
En ese marco, anticipó posibles medidas de fuerza: “Es muy probable que de persistir esta política de ajuste, el 2026 tenga un inicio con los docentes tomando medidas de fuerza, tal cual fue la finalización del 2025. Terminamos el año con paros y sin convocatoria a paritarias. El inicio de clases no está garantizado bajo ningún aspecto”.
El docente también desmintió el supuesto aumento anunciado por el Ministerio de Capital Humano: “No es un aumento: es una mentira. Fue una fake news. El gobierno nos tiene acostumbrados a estas operetas. El aumento efectivo ronda el 25,5% anual, apenas empató una inflación futura. No hay recuperación salarial”.
Zanetti subrayó la gravedad de la letra chica: “Ese aumento estaba atado al Presupuesto 2026, cuyo artículo 75 pretendía derogar la Ley de Financiamiento Universitario. Perdemos por el pasado, porque no se recupera nada de lo perdido. Perdemos por el futuro, porque se nos promete un 2026 con números que nadie cree”.
Finalmente, concluyó con una definición contundente: “Este anuncio no es una política salarial, es cartón pintado, un montaje comunicacional para encubrir más ajuste. La realidad es salarios por debajo de la línea de pobreza, paritarias empantanadas y más desfinanciamiento universitario. Sin salarios dignos no hay universidad posible. La educación no es un gasto: es futuro”.