Después de un destacado recorrido en los torneos nacionales de Menores, la gualeguaychuense tuvo la oportunidad que anhelaba desde sus inicios en el deporte. “Siempre competí y me esforcé para lograr esto”, expresó.
Redacción EL ARGENTINO
Katia Bula creció con una raqueta en la mano y, desde los 9 años, persiguió el objetivo de llegar al tenis universitario. Hoy, con el doble de edad (18), logró concretar ese sueño al firmar su contrato con una institución del estado de Mississippi.
En una entrevista con El Argentino, la tenista -que dio sus primeros pasos por influencia de su padre Diego en el club Neptunia, creció en Juventud Unida de la mano de Ciro Delcanto y a los 14 años se mudó sola a Buenos Aires para perfeccionar su formación- dio detalles sobre el surgimiento de esta oportunidad, los desafíos de su carrera académica y sus próximos objetivos deportivos en Estados Unidos.
"La posibilidad de llegar al tenis universitario es gracias a mi carrera en Menores a lo largo de todos estos años. Aunque todavía me queda un año en la categoría, no lo estoy jugando porque en dos meses me voy a Estados Unidos. Desde que empecé a competir a los 9 años, este fue mi gran objetivo gracias a mi papá, que es quien me hizo descubrir esta oportunidad y me acompaña en todo hasta el día de hoy. Siempre competí y me esforcé para lograr esto", contó sobre el origen de esta propuesta.
“La institución que me becó es el Meridian Community College, que queda en Mississippi, en el sur de Estados Unidos. Me voy el 15 de agosto y a los dos días de llegar ya empieza la temporada de clases y de torneos. Voy a vivir adentro del campus, ya tengo mi lugar asignado, y a mediados de agosto arrancaría de lleno con el estudio y los entrenamientos", agregó.
En cuanto a lo que representa esta oportunidad que tanto buscó y pudo alcanzar, expresó: "En lo deportivo significa un orgullo enorme, porque es algo que deseaba y tenía en mente desde que soy muy chica. El camino no es lineal, y menos en un deporte como el tenis; tuve mis altibajos y momentos de no querer saber nada con esto, pero pude sobrepasarlos y aclarar la cabeza para saber lo que realmente quería. Para mí y para toda mi familia es un orgullo cumplir este sueño que tengo desde la infancia".
Katia sigue los pasos de Germán Delcanto, hijo de su exentrenador, quien fue el pionero entre los deportistas gualeguaychuenses en ser becado por una universidad norteamericana y en graduarse. Consultada si pudo dialogar con su par, indicó: “Hablé bastantes veces con Germán, con quien tengo muy buena relación, y me contó su experiencia, que fue sumamente positiva. Él sigue allá cursando maestrías y trabajando; me transmitió que el sistema te abre muchas más puertas que cualquier otro lugar”.
Y ahondó: “En lo personal, ya estoy en contacto con mi coach allá, Torean King, quien me va guiando en la rutina: a la mañana se estudia y por la tarde se entrena. Durante la primera etapa del año se compite más a nivel individual, pero de enero a mayo se juega en equipo por la universidad. Viajás con tus compañeros y es como un regional para buscar la clasificación a los nacionales".
Sobre la parte académica, detalló: “Voy a estudiar Marketing Digital. La carrera dura cuatro años en total, pero con una estructura particular: los primeros dos años los cursás en el college y los dos restantes te transferís a una universidad para completarla. De igual manera, si tenés un buen rendimiento, podés gestionar el pase a una universidad antes, aunque es obligatorio cumplir al menos el primer año en el college".
Si bien la noticia fue confirmada a este medio por su padre días atrás, Katia ya venía trabajando desde hace tiempo en los trámites burocráticos: “Ya firmé todo y tengo el contrato en mis manos, por lo que el único detalle que me falta completar es la visa, que la estoy tramitando en este momento. Ya pasé por la foto y el chequeo de papeles, y el lunes tengo la entrevista en la embajada. Eso sería lo último que me queda pendiente para poder viajar".
Por último, la gualeguaychuense se refirió a su desarrollo como tenista juvenil en el país y a su nuevo desafío en el extranjero. “Mi recorrido por el circuito de Menores en Argentina fue la etapa más linda que me tocó vivir. Es un ciclo hermoso donde no solo aprendés a jugar, sino también a relacionarte, a viajar y a vivir la vida como un pequeño profesional. A mí me marcó un montón; compito y viajo a los nacionales desde los 9 años, y me llevo muchísimo amigos. Además, el haberme mudado sola a los 14 me hizo madurar y adquirir herramientas que hoy me van a servir un montón para irme afuera. Mis objetivos deportivos en Estados Unidos son jugar, ganar todo lo posible y seguir disfrutando de los momentos lindos que da este deporte. No sé qué decidiré de acá a cuatro años, pero lógicamente me encantaría seguir ligada al tenis por mucho tiempo más".