Redacción EL ARGENTINO
El hecho quedó grabado en las cámaras de seguridad de una vivienda de la zona de Goldaracena y Lavalle, a escasos metros de donde ocurrió el arrebato de un delincuente en bicicleta a una mujer que pocos minutos después de las 20 paseaba su perro.
“El flaco se me tiró encima con la bicicleta, me arrinconó contra la pared y me manoseó toda buscando el celular que lo tenía en el bolsillo trasero del pantalón", confió la víctima a EL ARGENTINO, aún consternada por el shockeante episodio de violencia que atravesó.
“La calle es muy oscura. Hay una plazoleta que genera mucha inseguridad. Hay gente que se acuesta a dormir. Dicen que ha bajado la pobreza, la inseguridad y eso es mentira, acá donde vivo es impresionante lo que ha crecido la cantidad de gente durmiendo en la calle, pidiendo comida”, dijo la mujer.
Luego de ser abordada por el delincuente, los gritos de la víctima alertaron a todo el barrio. “Hubo vecinos que se quedaron petrificados sin saber qué hacer, menos Luis”, comentó la damnificada, resaltando la figura del hombre que salió a recorrerla.
En diálogo con EL ARGENTINO, el hombre señaló que en un primer momento pensó que el delincuente de un poco más de 20 años le estaba robando la bicicleta a la mujer, y como estaba muy oscuro no logró reconocerla, pero después escuchó que ella gritaba por su teléfono celular.
“Yo estaba cocinando, con la ventana abierta y empiezo a escuchar un griterío afuera. Cuando salgo veo que el pibe estaba arriba de la mujer y pensé que era un caso de violencia de género, y cuando ella comenzó a gritar lo primero que hice fue pegársela. Cuando entendí que era un ladrón fue lo que me salió y seguí pegándole”, contó.
“Lo agarré a las trompadas y mirá que yo soy un tipo grandote de casi 100 kilos, pero el chorro seguía como si nada”, mencionó. Fue gracias a este accionar que el delincuente largó el teléfono y se pudo recuperar el aparato, aunque el ladrón alcanzó a escapar. “No lo podía voltear y eso que lo tenía agarrado”, agregó.
La Policía llegó a pocos minutos, ya que se estaba a solo dos cuadras de la comisaría Primera. La mujer y el vecino que salió en auxilio brindaron una descripción del delincuente, pero no pudieron localizarlo.