Redacción EL ARGENTINO
La Bita de Amarre del portaaviones ARA 25 de Mayo encontró este domingo un nuevo destino en la Plaza Héroes de Malvinas de Pueblo Belgrano, transformándose en un símbolo tangible de memoria y homenaje. El hierro que sostuvo amarras y acompañó navegaciones históricas ahora se convierte en testigo de la vida comunitaria, recordando a quienes defendieron la soberanía argentina.
El portaaviones, incorporado en 1966, fue protagonista de momentos decisivos: la defensa en el conflicto del Canal de Beagle en 1978 y su rol como Buque Insignia del Operativo Rosario durante la Guerra de Malvinas en 1982. Tras su última navegación, la pieza fue rescatada en 1999 de la Base Naval Puerto Belgrano y donada por el veterano de guerra Ricardo Dearti, ex tripulante y miembro de la Comisión de Homenajes Permanentes.
El acto de colocación fue sencillo pero cargado de emoción. Participaron vecinos, veteranos de Malvinas, autoridades locales y representantes de fuerzas de seguridad, quienes acompañaron la incorporación de este objeto histórico al espacio público. Más allá de lo protocolar, la ceremonia se vivió como un homenaje colectivo, donde la memoria se hizo presente en cada palabra y gesto.
El intendente Francisco Fiorotto destacó que la presencia de la bita en la plaza permite que las nuevas generaciones tengan acceso a un “verdadero pedazo de la historia argentina”. La frase resume el sentido profundo de la iniciativa: mantener viva la memoria y transmitirla como legado.
La bita, silenciosa y robusta, se convierte en un puente entre pasado y presente. No es solo un objeto naval, sino un recordatorio de los hombres que navegaron en el ARA 25 de Mayo, de las batallas libradas y de la entrega de quienes defendieron la Patria. Al mismo tiempo, es un símbolo de comunidad, porque su emplazamiento en la plaza la transforma en parte de la vida cotidiana de Pueblo Belgrano.