Redacción EL ARGENTINO
"En una provincia golpeada por el cierre de industrias y comercios, la caída del poder adquisitivo, la angustia social y el deterioro de la vida cotidiana, resulta obsceno que una parte de la dirigencia radical esté concentrada en rediseñar cargos, nombres y mandatos partidarios", así comienza al comunicado emitido por el espacio político. UCR Activa cuestionó que parte de la dirigencia esté enfocada en "acortar mandatos y reorganizar cargos partidarios, en lugar de atender las urgencias de la provincia", mencionaron desde el documento. Desde la UCR Activa señalaron que esta avanzada responde a una "lógica externa al partido" y es "funcional al oficialismo provincial".
Una maniobra que divide al radicalismo
Según el documento difundido, la iniciativa para acortar mandatos no cuenta con unanimidad y se presenta como un consenso ficticio. UCR Activa remarcó que no fue convocada a la discusión y que detrás de la propuesta se esconde una “operación política de extrema gravedad institucional". La magnitud del conflicto es considerable: "más de 1.000 cargos partidarios, entre comités provinciales, departamentales, delegados y congresales, quedarían afectados", describieron en el documento.
"La Carta Orgánica establece mandatos de dos años y no contempla la revocatoria salvo en casos de interrupción del orden constitucional", forzar esa normativa, advirtieron, empuja al partido a un “papelón jurídico, político e institucional” con riesgo de judicialización. Desde la UCR Activa mencionaron que "llamar a esto ‘normalización’ o ‘reorganización’ es un eufemismo que recuerda a quiebres institucionales de la historia argentina”, subrayó el comunicado.
El espacio interno concluyó que el radicalismo "nació para limitar el poder y no para someterse a él". En ese sentido, califican la maniobra como subordinación, oportunismo y degradación doctrinaria, en un contexto donde "la sociedad reclama una oposición seria y con propuestas frente a la crisis".