Redacción EL ARGENTINO
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró este sábado que al régimen de Irán le quedan 48 horas para alcanzar un acuerdo con Washington. “El tiempo se está acabando (...) antes de que todo el infierno caiga sobre ellos”, escribió en su red social Truth, en un mensaje que reaviva la tensión en medio de una escalada militar en el Golfo Pérsico.
Escalada militar y negociaciones en punto muerto
Las advertencias de Trump se producen tras una jornada marcada por incidentes graves: un caza F-15 estadounidense fue derribado en territorio iraní y, casi al mismo tiempo, un avión de ataque A-10 se estrelló cerca del estrecho de Ormuz. Además, dos helicópteros Blackhawk que participaban en tareas de rescate fueron alcanzados por fuego iraní, aunque sus tripulantes resultaron ilesos. Uno de los pilotos del F-15 fue rescatado con vida, mientras continúa la búsqueda del segundo.
El operativo, denominado “Furia Épica” por la administración estadounidense, se desarrolla en conjunto con Israel y ya lleva cinco semanas de enfrentamientos. Irán, por su parte, declaró que el estrecho de Ormuz “nunca volverá a tener el estatus de libre navegación”, lo que impactó de inmediato en los mercados internacionales, con un alza en el precio del petróleo y de bienes básicos.
La ofensiva ha dejado un saldo devastador en Irán, que confirmó más de 2.000 muertos, incluidos altos mandos como el líder supremo Ali Khamenei y ministros clave de Defensa e Inteligencia. Pese a ello, Teherán rechaza las condiciones de Washington y se niega a reunirse con funcionarios estadounidenses. Los mediadores internacionales, encabezados por Pakistán, reconocen que los intentos de alto el fuego están en un “punto muerto”.
Trump había anticipado días atrás que atacaría “con dureza” durante las próximas semanas, aunque evitó dar detalles sobre las fases finales del conflicto o sobre la reapertura del estrecho de Ormuz. La Casa Blanca insiste en que las negociaciones nucleares siguen abiertas, pero el ultimátum de 48 horas marca un límite que podría definir el rumbo de la guerra y de la diplomacia en la región.