Redacción EL ARGENTINO
La reapertura del estrecho de Ormuz, tras semanas de tensión militar entre Estados Unidos e Irán, ha marcado un nuevo capítulo en la política internacional. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que rechazó la oferta de ayuda de la OTAN para garantizar la seguridad en la zona, asegurando que la Alianza Atlántica “fue inútil cuando se la necesitó” y que “no estará” en futuros conflictos.
En un mensaje publicado en su red Truth Social, Trump explicó que recibió una llamada de la OTAN preguntando si Washington requería apoyo tras el anuncio de Irán sobre la reapertura de la vía marítima. Su respuesta fue tajante: “Les dije que se mantuvieran alejados, a menos que solo quieran cargar sus barcos de petróleo”. La declaración refleja la distancia creciente entre Estados Unidos y sus socios europeos, quienes se han negado a participar en la coalición militar impulsada por Washington para reabrir el estrecho.
Por el contrario, el mandatario republicano agradeció la colaboración de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Pakistán, países que han jugado un papel clave en la mediación con Teherán. La postura de Trump refuerza su estrategia de alianzas regionales, mientras mantiene un bloqueo naval contra buques iraníes hasta alcanzar un acuerdo definitivo para poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero.
Irán, por su parte, anunció que el estrecho permanecerá “totalmente abierto” hasta el próximo miércoles, fecha en la que concluye el alto el fuego pactado con Estados Unidos. Sin embargo, el asesor militar del líder supremo iraní advirtió que los barcos estadounidenses podrían ser atacados con misiles si persisten las hostilidades, lo que mantiene la tensión en uno de los puntos más estratégicos para el comercio mundial de petróleo.
Fuente: Infobae