Redacción EL ARGENTINO
Tobías Barquín tiene 15 años y es de Gualeguaychú, pero actualmente vive en la pensión que el club del sur bonaerense posee en el predio de Luis Guillón, donde, a base de trabajo, sacrificio y mucha resiliencia, empieza a cosechar frutos en su sueño de ser futbolista profesional.
El joven futbolista local es una de las grandes promesas de las inferiores de Banfield y sus números en la Octava División (9 goles en 7 partidos, que lo posicionan en el segundo puesto de la tabla de artilleros) le valieron su primer llamado a la Selección Argentina: en esta oportunidad, a la Sub 15 dirigida por Adrián Gallará, quien preseleccionó 28 jugadores con miras al Sudamericano de la categoría.
El Argentino se contactó con Tobías para conocer sobre sus inicios en el fútbol, su salto a las inferiores de una institución de Primera División, los pormenores de la convocatoria al seleccionado argentino y sus expectativas con la Albiceleste.
“Arranqué en Defensores del Oeste, donde jugué desde los 4 hasta los 9 años. Después estuve dos años y medio en Juventud Unida, hasta los 11, y luego pasé a Sarmiento, donde jugué otros dos años”, contó sobre sus inicios en el fútbol infantil de Gualeguaychú.
“La posibilidad de venir a Banfield surgió en una prueba que se hizo en Aldea San Antonio durante Semana Santa de 2024. Ahí se me dio la oportunidad de llegar al club junto a otro chico de Sarmiento”, detalló sobre su llegada al Taladro.
El salto desde Sarmiento —donde fue campeón entrerriano Sub 13 en 2023 y ganó un título local— a Buenos Aires no fue sencillo. “La adaptación fue un poco dolorosa, porque me costó. Hubo momentos en los que me la pasaba llorando; a veces las cosas no me salían y me encerraba en mi pieza a llorar. Por suerte me tocaba jugar, aunque no siempre lo hacía de la mejor manera. Con el apoyo de mis viejos, que a veces podían venir y otras no, fui saliendo adelante. Gracias a ellos hoy estoy acá”.
Y agregó: “En lo futbolístico, la adaptación fue buena, con mucha ambición y ganas de mejorar. Es lo que me gusta y lo que quiero para mi futuro. Actualmente juego en Octava División, categoría 2011, y me desempeño como extremo izquierdo y, de vez en cuando, como centrodelantero”.
Luego, el desarraigo de su Gualeguaychú natal se hizo más llevadero para Tobías, ya que también se sumó su hermano gemelo Thiago, quien el fin de semana tuvo su estreno oficial con la camiseta de Banfield en la Liga Metropolitana.
Sobre el llamado a la Selección Argentina, intuía que podía llegar por sus buenos números en el arranque de la temporada en las inferiores de AFA, pero la noticia lo sorprendió y la emoción fue total.
“En realidad no fue un llamado. Un viernes a la noche vi que dos jugadores de Rosario Central habían sido citados a la Selección y pensé que la lista ya estaba completa. El sábado, antes de jugar, me crucé con uno de los profes, Marcelo Benítez, y, hablando del tema, se le escapó que yo también estaba citado. No lo podía creer y me largué a llorar ahí nomás. La idea era que me lo dijeran después del partido, pero me enteré en ese momento”, reveló.
Tobías se muestra entusiasmado y promete seguir por su línea de sacrificio y trabajo silencioso para cumplir sus sueños: “Mis expectativas son llegar al Sudamericano, mantener el nivel que vengo teniendo, entrenar, mejorar y ser mejor que el día anterior. Quiero seguir creciendo y sostener este nivel, que por lo visto es bueno, porque me permitió llegar hasta acá”, aseguró.
Para cerrar, el chico de Gualeguaychú compartió sus sensaciones tras su primera semana en el Predio Lionel Andrés Messi de Ezeiza, la casa de los campeones del mundo. “Fue una experiencia muy linda. Nunca imaginé llegar a este punto. Sentí muchos nervios, pero también muchas ganas de entrenar”.
Y sentenció: “Me generó una gran satisfacción y orgullo por todo el esfuerzo: las noches llorando, los momentos de soledad, las ganas de volverme. Todo eso valió la pena gracias al apoyo de mi familia, mis compañeros y todas las personas que me ayudaron en el camino”.