Redacción EL ARGENTINO
Por Pablo Díaz.
Martinelli fue protagonista de la prueba de lanzamiento de disco y con una marca de 55,68 metros se posicionó en el 17mo. puesto de la clasificación, en un hecho histórico e inédito para el deporte de la ciudad.
La medalla de oro fue para la alemana Ilke Wyludda (69,66m), la presea de plata para la rusa Naalya Sadova (66,48m) y el bronce para bielorrusa Ellina Svereva (65,64m).
“Tengo grabada mi imagen en los Juegos: la previa, participación y el post”, recordó la atleta en comunicación con EL ARGENTINO.
“Yo tenía unos años compitiendo en el circuito, en torneos sudamericanos y continentales y hace cinco años que estaba en Buenos Aires dedicada al deporte”, agregó.
Sobre su clasificación a las Olimpíadas rememoró que “fue impresionante estar entre las ocho atletas seleccionadas y lograr las marcas mínimas estipuladas para representar al país en los Juegos. “Fue un verdadero sueño”, exclamó.
En cuanto a la experiencia de vivir un JJOO desde adentro, Martinelli indicó que no tomaba dimensión del ambiente, de las instalaciones y del evento y marcó diferencias con la realidad del deporte argentino al expresar que “lejos estamos de Estados Unidos”.
Su participación en Atlanta no fue el puntapié de su carrera deportiva, más bien comenzó a ser la despedida. “Fue muy lindo estar en un Juego Olímpico y con los años me di cuenta que podía seguir compitiendo y por qué no volver a participar en la máxima cita del deporte mundial”.
En ese sentido, Martinelli recordó que –pese a estar entre las dos mejores atletas del país en aquel entonces - necesitaba una estabilidad económica que a sus 25 años no le brindaba el depore. Es por eso que se dedicó a la docencia y se formó como profesora de lengua y literatura, aunque con el tiempo también siguió ligada al deporte ya que también se recibió de instructora y entrenadora de atletismo.
Los años pasaron pero la nostalgia perdura para Liliana, que todavía guarda en su memoria –y seguramente en el corazón- momentos simbólicos de un Juego Olímpico, tales como la ceremonia de delegaciones de los países, el encendido del pebetero y la competencia.
A 27 años de ese histórico e imborrable momento, Martinelli cerró la amena charla con EL ARGENTINO no sin antes agradecer a Leticia Rébora y Roberto Olcese, a quienes define como su descubridora y maestro, respectivamente, en el deporte.
EN FOCO
El periodista e historiador Roberto Morales recuerda que los primeros atletas de Gualeguaychú en competir en Juegos Olímpicos tradicionales fueron varones. La referencia para los velocistas Carlos Isaack (Londres 1948) y Mariano Acosta (Helsinki 1952). Ambos corrieron series de 100 metros sin clasificar a los cuartos de final y la posta de 4x100, aportó.