Redacción EL ARGENTINO
El peronismo atraviesa un momento de redefinición tras las derrotas electorales que consolidaron al oficialismo libertario. En ese contexto, Miguel Ángel Pichetto, histórico adversario de Cristina Kirchner en los últimos años, sorprendió al reunirse con la expresidenta en su residencia de San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria. El gesto fue confirmado en un acto militante en el Abasto Hotel, donde dirigentes de distintas vertientes del movimiento coincidieron en la necesidad de “perdonarse” y construir una propuesta común.
El llamado a la misericordia
El mensaje de reconciliación estuvo encabezado por Esteban “Gringo” Castro, referente social y ex secretario general de la UTEP, quien apeló a la misericordia como acción política. Castro recordó las dificultades de los movimientos populares y planteó que “amar al enemigo” es parte del camino. Pichetto recogió esa idea y la transformó en un llamado al perdón interno: “El peronismo tiene que perdonarse, mirar el pasado y reflexionar. Cualquier gobierno peronista es mejor que este que nos está llevando a la miseria”.
La escena reunió a figuras que en el pasado confrontaron con Cristina Kirchner. Guillermo Moreno, ex secretario de Comercio Interior, destacó la visita de Pichetto a la expresidenta y pidió humildad para reconstruir un proyecto nacional. El auditorio contó con la presencia de intendentes, sindicalistas y empresarios que respaldan la idea de un “capitalismo productivo” como consigna central.
Trabajo y soberanía económica
En lo programático, Pichetto cuestionó la reforma laboral impulsada por Javier Milei y advirtió sobre la pérdida de 200 mil puestos de trabajo en dos años. También alertó sobre la necesidad de una relación “inteligente” con China para evitar la destrucción de la industria nacional. “La búsqueda del trabajo como eje central para la vida y la educación como valor son pilares de nuestra propuesta”, subrayó.
El encuentro cerró con un mensaje de confianza en la capacidad del peronismo para reinventarse. “Todos nos hemos equivocado. Lo importante es construir un camino de unidad y de centro nacional productivista. Viejo es el viento y todavía sopla”, lanzó Pichetto, en una frase que sintetizó el espíritu del acto. La reconciliación con Cristina Kirchner marca un giro estratégico que busca reagrupar fuerzas y ofrecer una alternativa frente al oficialismo libertario.