Redacción EL ARGENTINO
La empresa Granja Tres Arroyos, una de las principales productoras avícolas del país, enfrenta un conflicto laboral de gran magnitud en su planta de Concepción del Uruguay. Los trabajadores, nucleados en el Sindicato de la Alimentación, iniciaron un paro total denunciando salarios adeudados, precarización laboral y despidos masivos. La medida de fuerza se da en un contexto de incertidumbre, ya que la compañía amenaza con reducir drásticamente su personal, lo que podría dejar a cientos de familias sin sustento.
Salarios adeudados y despidos en aumento
El conflicto se intensificó tras el despido de 70 trabajadores, que fueron reincorporados de manera transitoria gracias a una conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo. Sin embargo, la empresa advirtió que podrían producirse hasta 400 desvinculaciones adicionales, lo que reduciría a la mitad la planta de faena.
Los empleados denuncian que la compañía utiliza los despidos como mecanismo de presión para imponer condiciones laborales más precarias. A esto se suma el atraso en el pago de salarios, lo que generó un clima de tensión y llevó a la decisión de paralizar completamente las actividades.
El sindicato remarcó que la situación no solo afecta a los trabajadores directos, sino también a la economía regional, ya que Granja Tres Arroyos es uno de los principales empleadores de Concepción del Uruguay.
Reclamos gremiales y movilización social
El Sindicato de la Alimentación organizó movilizaciones en el centro de Concepción del Uruguay, donde trabajadores y familiares expresaron su preocupación por la crisis. “No se trata solo de salarios, se trata de dignidad y de defender el derecho al trabajo”, señalaron los dirigentes gremiales.
Los gremios exigen al gobierno provincial y nacional que intervengan de manera urgente para garantizar el cumplimiento de los acuerdos paritarios y evitar que la empresa avance con despidos masivos. Además, remarcan que la conciliación obligatoria es apenas un paliativo y que se necesita una solución estructural.
La protesta también visibiliza un problema más amplio: la precarización laboral en el sector alimenticio, donde las empresas buscan ajustar costos a expensas de los derechos de los trabajadores. En este sentido, los sindicatos advierten que la crisis de Granja Tres Arroyos puede convertirse en un precedente negativo para otras compañías del rubro.
La medida de fuerza se mantiene firme, y los gremios advierten que no habrá levantamiento del paro hasta que se garantice el pago de los sueldos y se frenen los despidos. En Concepción del Uruguay, la consigna es clara: “Sin salarios y sin trabajo, no hay futuro”.