Redacción EL ARGENTINO
La tragedia golpea nuevamente al Ejército Argentino. En la jornada de este viernes, la familia de Juan Marcos Gonzáles, soldado voluntario del Regimiento de Infantería de Monte 28, Guarnición Tartagal, encontró su cuerpo sin vida en su propia vivienda. El joven, de 26 años, estaba en pareja y deja una niña pequeña.
Según se informó, Gonzáles no se presentó a cumplir funciones y su ausencia activó el protocolo interno de búsqueda. Sin embargo, el desenlace fue fatal y generó conmoción tanto en el ámbito militar como en la comunidad local.
Detrás del uniforme, se expone una realidad marcada por sueldos bajos, deudas incluso para poder comer y malos tratos constantes, un combo explosivo que vuelve a golpear al interior del Ejército. Este caso no es aislado: se trata del sexto soldado encontrado muerto en apenas un mes, una cifra que desnuda una crisis profunda y silenciada, que hasta ahora nadie parece querer enfrentar.
La situación abre interrogantes sobre las condiciones de vida de los soldados voluntarios y el impacto que estas problemáticas tienen en su salud física y mental. La repetición de muertes en tan corto tiempo genera alarma y pone en evidencia la necesidad de respuestas institucionales urgentes.
Mientras tanto, la tragedia vuelve a caer sobre una familia destrozada y una infancia marcada para siempre. La Policía de la Provincia de Salta y la Fiscalía Nº1 intervinieron en el caso para llevar adelante las actuaciones correspondientes, aunque las preguntas siguen abiertas y la responsabilidad también.