Redacción EL ARGENTINO
La fisonomía de la Costanera de Gualeguaychú comenzó a exhibir una fisonomía renovada tras un intenso operativo de poda invernal y corrección de copas. Los trabajos, planificados por la Dirección de Espacios Verdes, se ejecutaron en el corredor ribereño comprendido entre los Galpones del Puerto y el histórico puente Méndez Casariego, una zona de alto tránsito que requería una intervención estructural antes de la llegada de las celebraciones por el Día de la Independencia.
El despliegue sobre el arbolado público persigue un triple propósito: mejorar las condiciones sanitarias de cada ejemplar, embellecer la costanera para el desfile del próximo 9 de julio y optimizar la seguridad urbana. Mediante técnicas específicas, las cuadrillas realizaron tareas de poda de levante en los plátanos que bordean la calzada, lo que permitió despejar el tendido de las luminarias públicas y erradicar las zonas oscuras que afectaban la visibilidad nocturna de conductores y peatones.
Los beneficios de la intervención en época invernal
La elección de esta fecha para ejecutar los cortes no es casual. El invierno representa el período más adecuado para realizar tratamientos en la masa forestal urbana debido a factores biológicos clave:
- Las plantas se encuentran en un estado de letargo vegetativo, lo que minimiza el estrés y acelera la cicatrización.
- La ausencia de follaje denso permite a los operarios evaluar con precisión la arquitectura real de cada tronco y rama.
- El retiro de gajos secos o enfermos detiene la propagación de plagas hacia otros árboles sanos del corredor.
- Al aliviar el peso sobrante en las horquetas principales, se previene la caída accidental de ramas grandes ante eventuales tormentas o vientos fuertes.
Las tareas demandaron una labor coordinada entre las áreas de Espacios Verdes, Tránsito —que ordenó la circulación vehicular durante el uso de hidrogrúas— e Higiene Urbana, encargada de la recolección inmediata de los restos de ramas.
Este tipo de mantenimiento en el macrocentro y la zona del puerto forma parte de una agenda anual que busca equilibrar el desarrollo del patrimonio verde de la ciudad con las necesidades operativas del espacio público, asegurando que los paseos más emblemáticos se encuentren en óptimas condiciones para el disfrute de los vecinos y turistas.