Redacción EL ARGENTINO
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar con una serie de ataques lanzados desde Irán y por Hezbollah contra Israel durante la noche del sábado. Misiles, cohetes y drones impactaron en distintas zonas, activando las alarmas en el centro del país y dejando al menos dos heridos.
La ofensiva se enmarca en la guerra iniciada el 2 de marzo tras el ataque del grupo libanés contra territorio israelí y la respuesta militar conjunta de Estados Unidos e Israel.
Escalada regional y rechazo al diálogo
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que las condiciones “no son lo suficientemente buenas” para alcanzar un acuerdo con Irán y recomendó al nuevo líder persa, Motjaba Khamenei, “rendirse” para evitar mayores daños. En paralelo, países del golfo Pérsico como Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí informaron haber interceptado ataques lanzados desde Irán durante la misma noche.
Israel confirmó la caída de un misil que dejó tres heridos y reportó tres oleadas de proyectiles dirigidos hacia su territorio y hacia naciones vecinas. En este contexto, el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Gideon Saar, descartó iniciar negociaciones directas con Líbano para poner fin al conflicto. “La respuesta es no”, aseguró al ser consultado sobre la posibilidad de abrir un diálogo.
El rechazo israelí se produjo luego de que una fuente libanesa señalara que las negociaciones estaban “en la agenda” y que avanzaban los preparativos para conformar una delegación. Sin embargo, la misma fuente aclaró que cualquier proceso requería un compromiso israelí a favor de una tregua o alto el fuego.
Estados Unidos asegura haber neutralizado gran parte de la capacidad militar iraní
La Casa Blanca confirmó que las fuerzas norteamericanas han destruido más del 90% de la capacidad del régimen iraní para lanzar misiles y drones. Según la portavoz, se han alcanzado miles de objetivos desde el inicio de la campaña conjunta con Israel.
La escalada bélica, que ya involucra a varios países de la región, parece lejos de encontrar un desenlace inmediato. Mientras tanto, la población civil en Israel y en los países vecinos permanece bajo alerta constante, con sirenas y sistemas de defensa activados frente a la amenaza de nuevos ataques.