Por Germán Farabello
En este argumento, se relatan dos historias en paralelo, por un lado la del pescador y el genio, y por otro lado del Sultán Shariar y Sherezade. En ambos cuentos, la palabra sirve como redención para liberar a las almas y burlar la muerte.
El destaque de apertura donde se ve al pescador en su barca sumó mejoras en detalles decorativos tanto en las olas como en la base, además de incorporar el nombre de la temática en el dorso. Además, un detalle suma emotividad, nombrando la canoa con el nombre de "Anita", en referencia a la madre de esta comparsa, Anita Gelós de Peverelli.
La comisión de frente volvió a tener una presentación precisa, donde las almas de aquellas esposas que el Sultán ha asesinado, danzan con máscaras de muerte.
La carroza de apertura sumó muchos detalles decorativos en dorado, como cadenas y borlas en camellos, además de que esta vez funcionaron los movimientos del conjunto de soles que coronan la estructura y las pinzas del escorpión.
La escuadra del Harén, en la que bellas mujeres son observadas por pavos reales se vio completa, con nuevos tocados y mayor emplumado en las mochilas de sus espaldares. El diseño de los vestuarios tienen el sello característico de Butteri, quien no deja ningún detalle al azar y logra narrar a través de diferentes propuestas.
La segunda escuadra nos muestra el jardín del palacio, lugar donde se produce la traición, acto que desata la ira del Sultán. Con plumas en rosa, las flores doradas muestran un gran nivel de detalles.
El cierre de la escuadra lo hace una pareja de grandes bailarines, ambos figuras del carnaval: Nahir Medina Faiad y Ronad Jenki. Ella, una de las grandes bailarinas de Danzas árabes de la ciudad, y él, un cubano que logra cautivar en cada edición. El acting es sensual y preciso, algo que suma a la propuesta del desfile.
Las bahianas representan la ira del Sultán, con colores rojos, púrpura y dorado, muestran la sangre derramada.
La reina Angie Félix es el cierre perfecto del primer bloque, luciendo un lujoso vestuario blanco, se aprecia un gran nivel de detalles, con strass y brillos por doquier.
El carro 2 nos muestra "Las noches de Sherezade", donde la protagonista de Las mil y una noches cuenta al Sultán una historia que nunca termina, aplazando el momento de su muerte. Con una propuesta escultórica variada, la carroza luce mayor nivel de terminación tanto en decoración, como luces, hasta los vestuarios de las bailarinas que van encima.
La escuadra que le sigue es encabezada por Ruth Zárate, vestuarista y diseñadora del carnaval que además es una de las performers más versátiles en la pasarela. En este punto, la comparsa empieza a mostrarnos aquellas historias narradas por Sherezade: ilusionistas, ladrones de riquezas, animales marinos.
La paleta de colores va desde el verde, plata y violeta, finalizando con verdes agua, coral y dorado. La combinación funciona muy bien, y cada escuadra tiene un diseño especial, algo que suma a contar el argumento.
La escuadra de animales marinos y peces desfiló completa, con agregados en pecheras, tocados y plumas.
La banda Carioca Carnaval tuvo una muy buena noche, donde el ritmo y la letra de sus canciones ayudaron a relatar la historia. Las voces de Ornela Taffarel y Daniel Caire son de lo más destacable.
Los portabanderas Faustina Olano y Fabián Scovenna tuvieron un gran desfile, esta vez con vestuarios completos, donde ambos logran desarrollar un acting en el que la ira y la fragilidad están presentes. Con nuevos detalles de decoración, como tocado, plumas y caireles sumaron a la propuesta para ponerlos en competencia.
El tramo final se vio mucho más completo que la noche uno, sumando detalles en todos los vestuarios. El cierre de la batucada Las Audaces con la dirección de Celeste Piaggio junto a la pasista Martina Ghiglia fue prolijo y álgido, en consonancia con el ballet que las precede. Además, se sumó un destaque final, algo que completa el marco para culminar la historia.
Muy buena noche para O'Bahía que desfiló de manera ordenada, con buen ritmo, buena coordinación de sus escuadras y con una energía que ayuda a potenciar tanto la propuesta de vestuario como la conexión con el público.