Redacción EL ARGENTINO
El histórico relator Marcelo Araujo marcó a fuego las décadas del 90 y 2000. Murió a los 78 años en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde se encontraba internado debido a diversas complicaciones de salud que se agravaron en las últimas horas.
Su partida marca el final de una era para la comunicación en la cancha. Araujo no fue un relator más; fue el arquitecto de una forma de contar el fútbol que rompió con la solemnidad de las épocas doradas para instaurar un estilo desenfadado, apasionado y cargado de humor. Junto a Enrique Macaya Márquez, formó la dupla más icónica en transmisiones de fútbol de la televisión nacional.
El hombre que reinventó el grito de gol
Desde la cabina de Fútbol de Primera, por la pantalla de Canal 13, Marcelo Araujo transformó el rito de los domingos a la noche. Con latiguillos que quedaron grabados en el ADN popular y un estilo inconfundible.
Su impronta rupturista abrió la puerta al show en el relato deportivo. La voz de Marcelo Araujo acompañó campañas gloriosas de los clubes argentinos y las citas mundialistas de la Selección Argentina, siempre con ese tono punzante que despertaba amores y odios por igual.
Más allá de su rol como relator estrella, Araujo ocupó cargos jerárquicos en la producción de contenidos deportivos y fue la cara visible de Fútbol para Todos en sus inicios. Su capacidad para detectar el clima de un partido y traducirlo en una frase ingeniosa lo posicionó como un maestro para las nuevas generaciones de relatores que hoy pueblan las señales de cable.