Redacción EL ARGENTINO
Dos hombres de 36 y 25 años, con sus respectivas familias, vivieron momentos de mucha tensión por casi una hora. Fueron víctimas de un hombre de 48 años, domiciliado en el Delta de Tigre, que los sorprendió en la noche, totalmente alterado, aduciendo que era perseguido y los encerró en el baño e intentó incendiar ambas viviendas.
Todo comenzó en la casa del capataz. Según pudo conocer EL ARGENTINO, este hombre de 36 años había llegado al campo Los Ceibos cuatro meses atrás, para trabajar como puestero junto a su pareja. Pero en la noche del miércoles su tranquilidad se vio alterada por la llegada de un intruso que irrumpió para la hora de la cena.
Luego de patear la puerta e ingresar violentamente les dijo que lo estaban siguiendo, que estaba armado bajo el trapo que envolvía una de sus manos. Le pidió a la pareja si lo podían esconder y alertar a la Policía, a lo que la víctima le dijo que como no tenían señal su pareja debía ir hasta la ruta para dar aviso.
La mujer salió del inmueble, pero la intención fue alertar al otro puestero que se encontraba a unos 50 metros, con su esposa e hijos. Mientras, el capataz se quedó en la casa con el intruso que todo el tiempo se quedó parado al lado de la puerta mirando hacia afuera. Pero con el correr de los minutos la situación se tornó aún más extraña y violenta.
El sujeto cambió su actitud. Obligó a su víctima a encerarse en el baño, mientras intentaba prender fuego la casa. Primero lo hizo con una cama de madera, el colchón y ropa. El hombre encerrado comenzó a gritar y fue allí que el intruso abrió la puerta del baño, lo tomó del cuello y lo obligó a salir para el otro puesto.
Siempre amenazándolo con una supuesta arma de fuego escondida debajo de unos trapos que cubrían una de sus manos, ambos hombres caminaron hasta la otra vivienda y al llegar empezó a patear la puerta y pedir que le abrieran. Ese joven empleado abrió y obligó a las dos mujeres y los menores a encerarse en el baño. Luego le exigió al dueño de esa casa que abriera la garrafa mientras el intruso intentaba prender fuego una silla de madera, una mesa y la cortina de una ventana.
Tras esos momentos de mucho nerviosismo y miedo, hizo salir a todos hacia el patio mientras rompía todo en su interior. Fue en ese momento en que los dos hombres víctimas decidieron hacerle frente para evitar una situación peor o que su violencia escalara. Empezaron a forcejear dentro del baño y lograron reducirlo, mientras que las dos mujeres con los niños corrieron hasta la tranquera donde ya se encontraba un móvil policial.
Los policías ingresaron a la vivienda y detuvieron al hombre de 48 años, domiciliado en el Delta de Tigre. Hasta el momento se desconoce si se trata de una persona con antecedentes y el fiscal de Islas del Ibicuy, Gastón Popelka, espera por el informe del Registro Nacional de Reincidencia.