Redacción EL ARGENTINO
La Cámara Argentina de Industrias Ópticas y Afines advirtió acerca de la comercialización de millones de anteojos de sol que no cumplen con las normativas que garantizan una protección ocular de las personas y provocan un riesgo en materia de salud.
En este sentido, de acuerdo con los datos relevados por la mencionada entidad, más de dos millones de anteojos de sol falsos se comercializarán durante el verano y lo mismo sucederá en todo el país a lo largo del año. “Lamentablemente hubo una significativa importación de anteojos de sol que no cumplen con las condiciones correspondientes para el cuidado de la vista y debemos explicarle a la gente cuáles son los motivos para no usarlos”, destacaron los profesionales.
“El gran error que se comete es pensar que al ser oscuro sirve para el sol y eso no es así; el anteojo de sol, cuando más oscuro es y no tiene los filtros necesarios, lo que hace es dilatar la pupila permitiendo el ingreso de mayor cantidad de rayos UV y provocando un daño en el ojo”, advirtieron y señalaron que “lo que le decimos a los usuarios de estos productos es que son lentes de plástico inyectado y al no tener ningún tipo de tratamiento óptico es muy riesgoso para la vista”.
En Gualeguaychú existe una ordenanza dictada en 2008 que establece las condiciones, requisitos y alcances para el ejercicio de la actividad vinculada con venta de elementos ópticos, con el objetivo de garantizar la seguridad y la salud visual de la población.
Actualmente, a través de la Dirección de Inspección General, el Gobierno de Gualeguaychú tiene a su cargo el control y fiscalización de los comercios que desarrollan dicha actividad, asegurando el cumplimiento de la normativa local que regula su habilitación, apertura y funcionamiento.
En ese sentido, es importante destacar que los establecimientos tienen la obligación de contar con un profesional con título habilitante para venta de lentes y correctores. Asimismo, resulta indispensable tramitar la habilitación comercial correspondiente para su apertura y continuidad operativa.
La normativa vigente también establece la prohibición de la venta ambulante de productos ópticos, en resguardo de la salud de los usuarios, evitando prácticas que puedan generar riesgos o perjuicios visuales.
Este marco legal tiene como finalidad principal proteger la salud visual de la comunidad, garantizando que todo elemento correctivo sea provisto por profesionales idóneos, en condiciones adecuadas y bajo controles sanitarios y administrativos, brindando mayor seguridad y confianza a los consumidores.