Redacción EL ARGENTINO
La decisión de Loma Negra de detener durante seis meses el horno principal de su planta en Olavarría encendió señales de alarma en la industria cementera y en el sector de la construcción. El exceso de stock y la caída de la demanda reflejan un escenario económico complejo que impacta directamente en la producción y en la cadena minera.
Un parate que refleja la crisis de la construcción
La medida responde a la acumulación de clínker, insumo base para la elaboración de cemento, y a la caída de la actividad. Según informaron medios locales, la empresa cuenta con stock suficiente para sostener la producción durante varios meses, aunque la paralización impacta de lleno en una de las plantas más importantes del país.
El dirigente sindical de AOMA Olavarría, Alejandro Santillán, vinculó la decisión al freno de la obra pública nacional. “La decisión de Loma Negra es la consecuencia del freno de la obra pública”, sostuvo en declaraciones a Infoeme, al describir el contexto que atraviesa la actividad. Santillán explicó que es habitual que el horno se detenga durante el invierno por tareas de mantenimiento, generalmente por unos 40 días, pero remarcó que la situación actual es distinta debido a la extensión del parate previsto para este año.
La incertidumbre es uno de los aspectos más señalados por el gremio, ya que una paralización de seis meses no tiene precedentes en la planta. De acuerdo a lo publicado, existirían más de 700 mil toneladas de clínker acumuladas fuera de los silos, lo que refleja la fuerte caída en la demanda de cemento. En ese marco, la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland informó que los despachos de cemento registraron en abril una baja interanual del 12,7%, confirmando la retracción del mercado.
La medida también afecta áreas vinculadas a la extracción y traslado de piedra caliza, generando un impacto en toda la cadena productiva. El sector observa con preocupación la continuidad de la retracción económica y la ausencia de obra pública como motor de actividad. La paralización del horno principal no solo implica un freno en la producción, sino también un golpe a la confianza en la recuperación del sector.